El selectivo vuelve a niveles de principios de año por el temor al frenazo chino y al alza de tipos de la Fed

El Ibex pierde el 8,24% en agosto, su peor mes en más de tres años

Imagen del patio de cotizaciones de Wall Street.
Imagen del patio de cotizaciones de Wall Street.

Agosto ha cumplido con la tradición de las turbulencias veraniegas en Bolsa y deja un crudo balance de pérdidas para los principales índices internacionales. El mes que finalizó ayer ha sido el más duro en cuatro años para las Bolsas europeas, y deja una caída del 8,24% para el Ibex , solo comparable a la de mayo de 2012, justo cuando la desconfianza de los inversores se cebaba con España, aún en plena crisis de deuda soberana de la zona euro, y cuando el país se disponía a solicitar el rescate para su sistema financiero tras la nacionalización de Bankia.

Este verano las pérdidas han sido compartidas a nivel global, dado el carácter planetario del temor que las ha desatado. La inquietud sobre la verdadera salud de la economía china y su capacidad para sostener su ritmo de crecimiento ha terminado por estallar en agosto, después de meses larvándose.

Decepcionantes datos de exportación y de actividad manufacturera fueron el detonante para una sorprendente depreciación del yuan, del 4% frente al dólar, por parte de las autoridades chinas. El banco central del país también ha bajado los tipos de interés, medidas con las que intenta mantener el pulso de la economía, alejándola del miedo al pinchazo de la burbuja bursátil e inmobiliaria, y calmar los ánimos de la comunidad internacional. De hecho, China, la segunda economía mundial, ha demostrado en agosto su capacidad para sacudir los mercados internacionales, hasta el punto de hacer temer por un frenazo económico generalizado.

China se ha convertido en agosto en el principal tema de preocupación para los inversores y ha descuadrado la previsión sobre en qué momento subirá tipos de interés la Reserva Federal, ya que la devaluación de su moneda junto a la caída del petróleo anticipa nuevas presiones deflacionistas. La Fed anunciará su decisión el próximo 17 de septiembre y aunque el mercado ya tiene asumido que habrá alza de tipos antes de que acabe el año, un alza inminente es otro foco de inquietud. No tanto por el estado de salud de la economía estadounidense sino por el impacto en las economías emergentes, ya muy tocadas por el descenso del precio de las materias primas.

La Fed, tras el encuentro del fin de semana de banqueros centrales en Jackson Hole, no ha resuelto las dudas, aunque tampoco ha descartado el alza de tipos en septiembre, lo que hoy impuso el signo negativo en las Bolsas. A esto se ha añadido el temor a que pekín retire las compras de acciones con las que ha intentado contener el derrumbe de la Bolsa.

El Ibex ha cerrado la última sesión del mes con una caída del 0,91%, hasta los 10.259 puntos, en niveles de enero de este año. En el balance mensual, el valor más castigado del electivo ha sido Abengoa, con un derrumbe del 47%, seguido de Repsol, con pérdidas del 16%. Por el contrario, se salvan de la quema Aena e Indra, esta última con un avance del 3,5%. A nivel europeo, el sector de materias primas ha sido el que más ha sufrido, seguido del sector químico y el petrolero, todos ellos con caídas algo superiores al 10%. De hecho, ha sido un mes complicado para el petróleo, que ha caído a mínimos desde 2009. 

Los inversores se inquietan ante la idea de un alza precipitada de tipos que agrave la actual inestabilidad y volatilidad del mercado, que en este mes de agosto ha trepado a cotas no vistas desde 2011. Vistas las turbulencias de agosto, “lo normal es que el mercado tarde en asentarse. El inversor a corto plazo está muy sensible, teme nuevas recaídas”, señala Nicolás López, director de análisis de M&G Valores, que vaticina nuevas jornadas de volatilidad en las que “los índices volverán a tantear los mínimos de la corrección”. Pero sin que ello suponga la entrada en un entorno de recesión económica con caídas bursátiles prolongadas. De hecho, tras el lunes negro del 24 de agosto, las Bolsas cerraron la semana pasada con balance positivo. “No veo al mercado bajando mucho más, habrá oportunidades de compra”, añade López.

Una vez más serán los bancos centrales, una vez recuperada la actividad en septiembre y con ella el volumen de negocio, los que puedan mejorar el ánimo de los inversores. La Fed, con un retraso en el alza de tipos, y el BCE, este mismo jueves, con un compromiso en su programa de estímulos con el que combatir las turbulencias. Los analistas ya esperan que el plan de compras de deuda pueda prolongarse más allá de la fecha avanzada por la institución de septiembre de 2016. 

Remontada del petróleo de más del 4%

El sector de las materias primas y el petróleo ha sido el más castigado en agosto, con descensos bursátiles de sus índices del 10%. La idea de que China frene su crecimiento económico ha acentuado aún más el descenso que ya acusan en lo que va de año las materias primas, a lo que se añade el problema de exceso de producción que sufre el petróleo.El crudo Brent ha sufrido un mes de fuertes banzados. Llegó a caer a mínimos de 2009, bajo los 43 dólares, si bien remonta hasta superar a fin de mes los 52 dólares. Hoy se anotó un alza superior al 4%, al igual que el West Texas, que recupera lo perdido en agosto. Otras materias primas como el níquel o el estaño pierden en agosto el 9% y el 13%.

Los grandes grupos industriales afrontan ahora además la competencia añadida que va a suponer China al haber depreciado su divisa, lo que han acusado en especial Acerinox o ArcelorMittal.


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