Ejecución presupuestaria hasta julio

El déficit del Estado cae un 17% por el tirón de los ingresos del IVA

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Al Estado le empiezan a cuadrar las cuentas. El déficit estatal, que mide la diferencia entre los ingresos y los gastos del Estado, registró un saldo de 26.773 millones de euros en términos de contabilidad nacional entre enero y julio, lo que representa una reducción del 17% respecto al mismo periodo de 2014. Si se analiza en función del PIB, el déficit supone el 2,44% frente al 3,05% del pasado año.

El objetivo de la Administración Central, tal y como está reflejado en el último programa de estabilidad remitido a Bruselas, es cerrar este ejercicio con un déficit del 2,9%. Un escenario plausible si se analizan los datos sobre la ejecución presupuestaria del Estado. Un ajuste que se ha fundamentado en dos factores: el crecimiento de los ingresos no financieros, que ascendieron a 115.825 millones, un 8,7% más, y en el recorte de los pagos, que retrocedieron un 1,8% hasta los 99.034 millones.

En el caso de los ingresos, Hacienda destaca en un comunicado que, pese al impacto que han tenido las bajadas de IRPF y Sociedades en las arcas públicas (la prevista para 2016 se ha adelantado a la segunda mitad de este ejercicio), los relacionados con el IRPF han mantenido tasas positivas, con un avance del 1% hasta los 46.417 millones de euros. Un dato muy importante teniendo en cuenta que este tributo es el que más aporta a la Hacienda pública, con un 44% del total de los ingresos. Desde Hacienda también destacan el hecho de que la rebaja fiscal haya propiciado que el tipo medio de retención en las grandes empresas y en las Administraciones haya descendido hasta el 4% y al 7% en el caso de las pymes.

El otro tributo sobre el que se han aplicado rebajas este año, el que grava los beneficios de las empresas, ha experimentado un aumento en la recaudación del 44,9% que, medido en términos homogéneos baja al 23,1%. Entre las partidas que más han crecido están los pagos fraccionados, con un avance anual del 26,8%, debido por un lado a los mayores beneficios declarados y por otra parte a las plusvalías generadas por la venta de acciones del AENA, por la que obtuvo 4.263 millones de euros. Unos incrementos que podrían haber sido mayores, tal y como recalca Hacienda, por el impacto que ha tenido la reforma fiscal en la reducción de los tipos que se aplican o por la limitación a las deducciones de los gastos de amortización.

Hacienda destaca que la rebaja fiscal no ha impedido que crezcan los ingresos por IRPF y Sociedades

Pero, fuera de esos dos tributos afectados por la reforma fiscal, el gran protagonista de la estadística de Hacienda es el IVA, cuya recaudación ha crecido un 7,8% y se ha situado en 38.570 millones de euros en el acumulado hasta julio. Un tributo cuyas variaciones al alza o a la baja están muy condicionadas por la recuperación del consumo de los hogares. El hecho de que los tipos que gravan el consumo a través de este tributo estén en máximos (el general está en el 21% y el reducido en el 10%) no ha sido un obstáculo para que la recaudación haya seguido creciendo y se encamine a recuperar niveles previos a la crisis.

Esa tendencia de aumento del gasto ya se empezó a constatar desde el pasado ejercicio, en paralelo a la recuperación económica. Sin embargo, la que sí se ha advertido como nueva es el ajuste del gasto del Estado, que ha retrocedido un 1,8% hasta los 99.034 millones.

A pesar de que los gastos de personal han crecido un 2,4% por la devolución de los 44 días no devengados en 2012 a los empleados públicos, el alza en bienes corrientes ha sido del 8,3% y el aumento de la inversión fue del 58,1% anual, el saldo de los pagos registra un descenso de 1.782 millones (un 1,8% en términos porcentuales). Y en ello ha tenido un papel fundamental el ajuste en las transferencias que se hacían al Servicio Público de Empleo Estatal para el pago de prestaciones por desempleo. Entre enero y julio de 2014, el importe para pagar estas prestaciones fue de 9.724 millones de euros;un año después esa cifra se ha recortado un 43% hasta los 5.546 millones. Un remanente de 4.178 millones que ha permitido compensar el incremento del resto de partidas ligadas al gasto.

Si prosigue esa tendencia, el Estado cumplirá con su parte del déficit e incluso podría arañar algunas décimas. Lo que queda por dilucidar es si este margen será suficiente para cubrir el desvío que van a sufrir los presupuestos autonómicos y los de la Seguridad Social. El límite para las regiones es del 0,7% del PIB y ya hay algunas, como Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura o Aragón, que ya han comunicado que incumplirán ese límite y que en algún caso lo duplicarán o lo triplicarán. En el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, el órgano de interlocución de Hacienda con las autonomías, ya hubo un conato de rebelión que fue sofocado tan solo parcialmente con el aumento de la partida de financiación territorial.

En el caso de la Seguridad, los ingresos por cotizaciones siguen muy por debajo de lo previsto y comprometen el objetivo del 0,6% estimado para este ejercicio.

La Seguridad Social vuelve a números rojos

La Seguridad Social incurrió en un déficit hasta julio de 4.423,58 millones de euros, lo que representó un 0,40% del PIB. De esta forma se acercó al objetivo anual de déficit para el conjunto del sistema del 0,6% para todo 2015. Estos números rojos obedecen a que tanto los derechos reconocidos como los ingresos efectivamente recaudados crecen a menor ritmo que los gastos.

Así, la Seguridad Social obtuvo 75.915 millones de ingresos de derechos reconocidos (73.528 recaudados efectivamente;el resto se deben a las arcas del sistema), un 4,01% más que en julio del año pasado;mientras que se anotó 80.339,19 millones de gastos según las obligaciones de pago (80.148,09 millones abonados efectivamente).

Entonces ¿dónde se producen fundamentalmente los mayores ‘agujeros’ del sistema? Según los datos conocidos ayer, las partidas de ingresos que más caen respecto al año pasado son los ingresos de cotizaciones de los desempleados, que se han visto recortadas en más de 1.100 millones, un 15,3% menos. Y los ingresos por intereses del fondo de reserva para las pensiones, que también han caído en 357 millones hasta julio, un 19% menos.

Los ingresos por cotizaciones crecen la mitad (1,23%) de lo que suben los pagos en pensiones (3,4%), que es a lo que se destinan casi la práctica totalidad del gasto del sistema. Este aumento de los pagos obedece fundamentalmente a un fuerte incremento del 4% del gasto en pensiones de jubilación.

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