La condiciona a la suscripción de aportaciones

Cajamar liga su cuenta estrella del 3% a la adquisición de capital social

Edificio de Cajamar en el Paseo de la Castellana de Madrid.
Edificio de Cajamar en el Paseo de la Castellana de Madrid.

A través de la Cuenta 360º en la que Cajamar ofrece una remuneración de hasta el 3% TAE, la caja rural con sede en Almería se suma a la oleada de cuentas remuneradas con una fuerte vinculación con la entidad. Pero esta condición va más allá de domiciliar su nómina o contratar un seguro. Uno de los requisitos fundamentales es ser socio de la entidad y mantener un capital social de 1.037 euros.

Las cuentas de ahorro son ahora el único y reducido reducto en el que la banca compite en remuneración por captar clientes, agotada por completo la rentabilidad de los depósitos. Y en esa búsqueda de clientela y de liquidez también hay entidades que, de paso, refuerzan sus fondos propios. Cajamar, la mayor cooperativa de crédito española –con más de 1,3 millones de socios y un capital social de 2.044 millones de euros– ha lanzado una cuenta que ofrece hasta un 3% de rentabilidad –en competencia directa con la que ofertce Banco Santander– pero sujeta al requisito de suscribir aportaciones al capital por al menos 1.037 euros.

Las cooperativas de crédito todavía mantienen intacta su naturaleza jurídica, después de que la reforma financiera transformara por completo la de las cajas de ahorro. Así, este tipo de entidades constituye su capital a través de las aportaciones de sus socios, sin acudir al mercado. El Gobierno había previsto meses atrás una nueva regulación para este sector que sin embargo se ha retrasado y quedará ya pendiente para la próxima legislatura. Aun así, fuentes del sector de las cooperativas confían en que los cambios no modifiquen su naturaleza jurídica, lo que ahora deja margen a estas entidades para seguir reforzando la captación de aportaciones.

Cajamar ha lanzado una cuenta, denominada Cuenta 360, que exige, para estar exenta de gastos y comisiones, varias condiciones. A los habituales de la domiciliación de los ingresos, se añade la contratación del servicio de banca electrónica, de una tarjeta de crédito y el mantenimiento de un saldo en la cuenta de entre 1.000 y 2.999 euros. A todas estas condiciones se suma la de ser socio de la entidad con un capital social de al menos 1.037 euros. A cambio, la rentabilidad de la cuenta es del 1,5%. Y se duplica al 3% si además de todos los requisitos anteriores, el cliente mantiene un saldo mínimo de 3.000 euros ycontrata al menos dos de los siguientes productos. Un plan de pensiones o un plan de previsión asegurado, con una aportación anual de al menos 480 euros; un seguro de ahorro de prima periódica por el mismo importe; un seguro de hogar por un mínimo de 190 euroso alguno de los otros seguros que oferta la entidad, entre ellos el de decesos o el de incapacidad laboral transitoria. Fuentes de la entidad aseguran que “la cuenta no está pensada como una campaña de captación de capital o captación de clientes”, sino más bien como una “acción de respuesta para evitar la fuga de clientes”, con vistas a fidelizar a sus socios. A cambio, eso sí, de una fuerte vinculación.

1,5%
es la rentabilidad TAE para quienes mantengan un mínimo 1.000 euros en la cuenta que ofrece Cajamar.

1.037
euros de capital social es lo necesario para estar exento de comisiones. En total, 17 aportaciones de 61 euros cada una para ser socio de la entidad.

Al margen de la rentabilidad de la cuenta, las aportaciones al capital también disfrutan de su propia remuneración. Cajamar explica que “el capital social se retribuye a los socios con un tipo de interés” que cada año es aprobado por la asamblea general de la cooperativa, y que actualiza trimestralmente el consejo rector de la entidad. Actualmente, para el tercer trimestre de 2015, “hasta 2.013 euros es un 0,5% y a partir de 2.000 euros de un 2%”. El capital social tiene carácter variable y está integrado por aportaciones de 61 euros.

La estructura de fondos propios de las cooperativas

Las aportaciones al capital social de las cooperativas de de crédito no son un depósito financiero, por lo que no están garantizadas por el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Tienen carácter perpetuo y dotan al cooperativista de derecho de voto en las asambleas.
Cajamar aclara a sus potenciales socios que “no son un depósito tradicional” y que “no tienen nada que ver con las participaciones preferentes” que vendieron cajas y bancos entre 2008 y 2009. Estas sí dan derechos políticos, a diferencias de las preferentes. La aportación, además, implica una remuneración. Las aportaciones no cotizan en ningún mercado, a diferencia de lo que sucede con la renta variable o la deuda.

Así, es la propia cooperativa y los otros cooperativistas los que compran las aportaciones a un socio que quiera liquidez. Las aportaciones de capital, también denominadas cuotas participativas, no se consideran valores negociables y están exentas de que sus folletos pasen por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Así, para informarse de ellas hay que recurrir a las sucursales, a los trípticos informativos y las web de las entidades. Si un cooperativista solicita su reembolso deberá esperar hasta que otro las adquiera o la cooperativa optara por añadirlas a su autocartera. Según consta en los estatutos de las cooperativas consultadas, los reembolsos de aportaciones podrían no efectuarse si su realización redujera el capital social obligatorio o disminuyera los recursos propios por debajo de los niveles de solvencia exigidos.

El banco de la entidad busca la captación de socios

El Banco de Crédito Cooperativo (BCC) está constituido por 32 cajas rurales, siendo Cajamar su principal accionista. El banco está formado por las 19 cajas rurales que integran actualmente el Grupo Cooperativo Cajamar y por otras 13 cajas rurales repartidas entre Extremadura, Andalucía, Castilla-La Mancha, Cataluña y Comunidad Valenciana que, no estando integradas en el Grupo Cooperativo Cajamar, son accionistas del BCC y reciben del mismo los servicios financieros que le demanden.

Así, el Banco de Crédito Cooperativo actúa en el mercado a través de las más de 1.300 oficinas de las cajas rurales del Grupo Cooperativo Cajamar, donde ahora está disponible la Cuenta 360.

Ahora, BCC está en plena operación de ampliación de capital, que será de un máximo de 200 millones. La aseguradora Generali ya ha invertido 40 millones, de forma que se ha hecho con el 3,85% del capital. Esta alianza supone un crecimiento del acuerdo de joint venture firmado en 2004 y conlleva el desarrollo de un nuevo plan de negocio que permitirá a Generali una mayor capacidad de distribución de sus productos de seguros de vida, pensiones y no vida a través de las más de 1.300 sucursales del Grupo Cajamar. En 2014, la joint venture alcanzó un volumen total de primas de 207,9 millones de euros y un resultado neto de 28,7 millones de euros.

Está previsto que entren nuevos accionistas en BCC a lo largo del mes de septiembre. Así, la entidad se prepara para pilotar eventuales operaciones corporativas en el sector, según fuentes financieras, aunque desde BCC matizan que no habría ninguna adquisición a corto plazo.

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