Cree que se les paga como recién contratados

La plantilla de Coca-Cola lleva el conflicto a las nóminas

El comité de empresa denuncia que han cobrado este mes casi un 60% menos de lo que les correspondería

La empresa afirma que la parte variable estaba ligada a la producción

Familiares de la plantilla protestan a la entrada de la fábrica de Fuenlabrada.
Familiares de la plantilla protestan a la entrada de la fábrica de Fuenlabrada.

La plantilla de Coca-Cola Iberian Partners en Fuenlabrada denunció ayer que la compañía ha reducido casi un 60% sus nóminas. Según explicó ayer Juan Carlos Asenjo, portavoz de CC OO en la planta madrileña, se han recortado los ingresos en conceptos variables que venían percibiendo antes del ERE.

El representante sindical afirmó que, al haberse considerado nulo el ERE y por tanto los despidos, no pueden existir modificaciones de los contratos, en los que se contemplaba una parte fija del 40%, así como variables de casi el 60%, y que por tanto “la empresa está incumpliendo los contratos y las sentencias judiciales”.

Por su lado, Coca-Cola Iberian Partners explicó ayer que esto se debe a que la parte variable que venían percibiendo estaba ligada a la productividad y a unos objetivos, que al no haberse retomado todavía su actividad, no han podido percibirlo. El grupo de embotelladoras argumentó que se está cumpliendo a rajatabla con las exigencias de la Audiencia Nacional sobre la reincorporación y que este mes de agosto ha sido atípico por ser el primero tras la readmisión.

Tras ser anulado el ERE, los trabajadores que así lo solicitaron fueron reincorporados. En concreto, algo más de 300 empleados de Fuenlabrada y otras plantas decidieron volver a formar parte de la plantilla de las embotelladoras de Coca-Cola.

Actualmente, los empleados de la fábrica madrileña se encuentran de vacaciones, al no haberse reabierto el centro. El día 7 están llamados a reincorporarse aquellos con funciones de mantenimiento y logística, unos 85. El resto, hasta 220, tendrán que esperar a que la Audiencia Nacional dictamine sobre la legalidad de su reincorporación.

El grupo de trabajadores del centro madrileño, que permanecen acampados en la puerta desde hace 20 meses, denunció ante el tribunal la supuesta ilegalidad de las readmisiones al cambiar la función de la planta. En concreto, la que fuera fábrica de producción y embotellado, pasará a ser un centro de logística e I+D, al que la empresa ha llamado Coil. Se prevé que la Audiencia dictamine la segunda semana de septiembre sobre este hecho, del que están pendientes unos 140 trabajadores.

La empresa, Coca-Cola Iberian Partners, se encuentra inmersa en el proceso de concentración con otras dos embotelladoras europeas, creando la mayor compañía que realiza estos servicios para la marca estadounidense de bebidas con sede en Atlanta.

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