Unai Emery, entrenador del Sevilla F. C.

“Solo se puede liderar desde la confianza de tus jugadores”

Ha ganado las dos últimas Europa League, y su club, el Sevilla, cerró la Liga pasada con récord de puntos. Tras rechazar varias ofertas, el entrenador afronta un año que define como “ilusionante”, y con un objetivo: crecer.

Unai Emery, entrenador del Sevilla Fútbol Club.
Unai Emery, entrenador del Sevilla Fútbol Club.

El de Unai Emery (Hondarribia, Guipúzcoa, 1971) es un caso especial en el mundo del fútbol. Desde 2006 no le han faltado equipos, salvo un lapso de mes y medio entre su destitución del Spartak de Moscú, la única de su carrera, hasta su fichaje por el Sevilla, en enero de 2013. Del Lorca, su primer club, a bicampeón de Europa League. “Vivo montado en un tren de alta velocidad. En el fútbol no hay día para descansar”, afirma. Su método de trabajo es más que táctica. Palabras como ilusión, trabajo o confianza dominan su discurso, y es consumidor de libros y guías sobre liderazgo y gestión de grupos. Menciona al psicólogo Marcelo Roffe, y libros como Los siete hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey, o La buena suerte, de Álex Rovira, como referencias. En 2011 escribió, junto a Juan Carlos Cubeiro, el suyo, Mentalidad ganadora (Temas de hoy).

Pregunta. ¿Qué puede esperarse del Sevilla para esta temporada?

Respuesta. Queremos vivir el día a día en las tres competiciones: Liga, Copa y Champions. Que la ilusión esté presente. El principal objetivo es que la motivación de todos por ver un buen Sevilla se mantenga en los tres torneos hasta el último día.

El liderazgo es algo que no se impone. No puedes ser líder porque decides que tú mandas sobre el grupo.

P. ¿Se puede ser ambicioso en una Liga con dos equipos tan grandes?

R. La clave es establecer un objetivo dentro de unos parámetros reales, y estirarlos al máximo para que sean ambiciosos. Cuando empezamos una Liga, nuestra idea es ganar el máximo numero de partidos, empezando por el primero. Por eso insisto en tener ilusión desde el primer día. Que la gente vibre con su equipo. Esa ambición, en objetivos finales, no sabemos lo que va a ser, pero disfrutando y con ilusión cada semana, nosotros hemos llegado a ganar dos Europa League. ¿Ganar la Liga? Podría ser real, en unas circunstancias llevadas muy al limite que son muy difíciles. No renuncias a ganar la Liga, pero sabes que es una realidad muy difícil de conseguir.

P. Sin embargo, las expectativas en torno a usted y al equipo crecen. ¿Gestionar eso supone un esfuerzo extra?

R. El fútbol es una exigencia constante, una carrera de obstáculos que tenemos que sortear. En ese camino estamos expuestos a los aficionados, la prensa… Pero eso lo convierto en una autoexigencia que te haga crecer. Mi objetivo al quedarme en Sevilla es seguir creciendo. Y crecer es disputar una final de Supercopa de Europa al Barcelona, jugar Champions, que hace muchos años que el Sevilla no lo conseguía... Y a partir de ahí, dar pasos.

Emery celebra el título de la Europa League conquistado en mayo
Emery celebra el título de la Europa League conquistado en mayo

P. ¿Cómo se transmite eso a jugadores que han tenido grandes ofertas?

R. Partimos de la base de que, del fútbol, podemos vivir unos 10 años de nuestra vida. Muy intensos, muy bonitos, que hay que vivir con muchísima pasión porque es lo que nos gusta. Es una profesión muy exigente, pero te da muchas recompensas. Y hablamos de los valores que hacen llegar a eso. La solidaridad, la dedicación, la humildad, la ambición, el respeto entre nosotros, el valor del equipo por encima de lo individual. Los vamos implantando poco a poco en el equipo, como una base de mensajes teóricos y prácticos. Y ello hace que podamos disfrutar de esa exigencia.

P. ¿El entrenador debe ser también psicólogo y líder?

R Lo principal es saber ganarte la confianza de los jugadores para liderar, dando ejemplo, aplicando lo que tú le exiges a ellos, la dedicación, el compromiso, el respeto, un trato equitativo... todo eso es el liderazgo. Que ellos confíen y sigan una idea porque están convencidos de ella. Eso implica una gestión, una enseñanza y una disciplina. El liderazgo es algo que no se impone. No puede ser líder porque decides que tú mandas sobre este grupo. La confianza se genera día a día. 

P. ¿Y cómo separar la confianza de la necesaria disciplina?

R. Es muy difícil implantar un clima de confianza, y a la vez es muy fácil de romper. Tú puedes llevar acabo 100 actos donde generas confianza, y solo con uno que cree desconfianza puedes romper los otros 100. Por eso hay que generarla y darle credibilidad.

P. A usted ya se le coloca entre los mejores entrenadores del mundo. ¿Cómo asimila el elogio?

Mi dedicación y mi trabajo están por encima de los elogios y las críticas. El día a día no tiene pasado.

R. Uno se abstrae del entorno. Lo hago cuando el entorno está lleno de dudas hacia la figura del entrenador, porque, lo que a mí me hace generar credibilidad y confianza y que las cosas salgan adelante, es centrarme en el trabajo diario, y analizarlo constantemente con mi equipo. Cuando las tertulias analizan por qué ha perdido el Sevilla, o por qué perdía el Spartak o el Valencia, yo ese día estoy viendo con mis técnicos ese partido muchas veces para sacar conclusiones y buscar soluciones.Y me pasa igual cuando las cosas van bien. No puedo perderme en los elogios, porque vienen de algo que has hecho, y que hay que repetir. Y para eso hay que trabajar. Mi dedicación y mi trabajo están por encima de los elogios y de las críticas. El día a día no tiene pasado.

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