Meinrad Spenger

El alma de MásMóvil

Defensor del modelo de bajo coste, Meinrad Spenger es uno de los fundadores del que postula como cuarto operador a nivel nacional

Caricatura de Meinrad Spenger, consejero delegado de MásMóvil.
Caricatura de Meinrad Spenger, consejero delegado de MásMóvil.

Este verano no ha sido precisamente un tiempo de descanso para el operador de telecomunicaciones MásMóvil que esta semana anunciaba su acuerdo con Orange para hacerse con los activos de fibra óptica, de los que se ha tenido que deshacer por su adquisición de Jazztel. A principios de agosto renovaba también con la compañía francesa su contrato de operador móvil virtual hasta 2022 y a comienzos de julio se sucedían una serie de movimientos en su consejo de administración. Todo ello, como siempre, se ha producido bajo la batuta de su consejero delegado, Meinrad Spenger, que ha sido protagonista del nacimiento y crecimiento de esta compañía que se postula tras los últimos acontecimientos para alcanzar metas como la de convertirse en cuarto operador nacional de banda ancha.

Este directivo nacido en Austria, cerca de los Alpes, y con fama de hombre de buen trato, simpático y divertido, fundó junto a su socio noruego, Christian Nyborg, la compañía MásMóvil en 2006, que comenzó a operar dos años después. El objetivo lo tenían más que claro: ofrecer telefonía móvil barata, acompañada de un buen servicio al cliente. Una aventura Erasmus en España, el conocimiento de los mercados de telecomunicaciones de sus países de origen (situados por aquel entonces entre los más competitivos de Europa) y el ejemplo de unos amigos que lograron el éxito con una iniciativa similar les animaron a poner en marcha el proyecto.

El tiempo parece haberle dado la razón a Maini –nombre con el que se le conoce en nuestro país ante las dificultades de pronunciación que plantea el suyo– que desde los inicios de la empresa se mostraba convencido de que lo que los españoles buscaban y necesitaban era tan simple como unos precios más bajos para hablar por teléfono y enviar mensajes.

Spenger tampoco compartía la costumbre de las grandes operadoras de centrarse en vender los modelos más modernos de teléfonos móviles e intentar atraer y retener con ellos a los clientes. Y es que el consejero delegado de MásMóvil es todo un defensor de la filosofía low cost que ha señalado en alguna que otra ocasión que aplica, no solo a la estrategia de la compañía, sino también en su día a día.

Licenciado en Derecho tras pasar por las aulas de las universidades de Graz (Austria) y Trieste (Italia), el consejero delegado de MásMóvil cuenta también con un MBA en el Instituto de Empresa y en la Escuela de Negocios italiana SDA Bocconi (donde conoció a su socio Nyborg). Antes de emprender su propia aventura empresarial trabajó como consultor en McKinsey & Company durante cinco años, donde adquirió una amplia experiencia internacional y empezó a conocer el sector de las telecomunicaciones en el que más tarde se acabó especializando.

Dicen que no se conforma fácilmente e intenta siempre buscar nuevas alianzas y formas de avanzar para conseguir sus objetivos

Quienes han tenido la oportunidad de trabajar con Spenger lo definen como un emprendedor nato. Dicen que no se conforma fácilmente e intenta siempre buscar nuevas alianzas y formas de avanzar para conseguir sus objetivos. Pero ante todo, lo describen como alguien con una gran capacidad de trabajo.

De hecho, la puesta en marcha de MásMóvil suele ser un ejemplo en la actualidad para los emprendedores que sueñan con que sus proyectos alcancen el mismo éxito. Pero no solo por el buen resultado de su idea, sino porque el camino que siguieron el hoy consejero delegado y su socio muestra las dificultades a las que se tiene que enfrentar un empresario. En los dos años que la operadora tardó en arrancar, contaron con el único apoyo de su trabajo y su familia y amigos, tanto en el plano económico como en el personal. Para Maini, la única clave fue arriesgar en el momento adecuado.

A pesar de los años que lleva afincado en España, y aunque habla el castellano sin problemas (además de este y su alemán nativo domina el inglés y, por sus experiencias pasadas, se defiende en italiano), el responsable de MásMóvil sigue conservando un marcado acento que denota su procedencia. Probablemente su origen austriaco sea uno de los motivos de su afición al esquí, a la que se suman otros pequeños placeres de los que le gusta disfrutar como la comida española, en especial, el vino. Eso sí, pese a todo lo que le gusta de su país de acogida, no se olvida de su tierra natal.

El que asegura ser el consejero delegado que menos cobra entre los de las compañías de telefonía móvil, es un hombre que aprecia las cosas sencillas. Él mismo consideraba en una entrevista que este rasgo de su carácter puede deberse a haber crecido en un pueblo enclavado en las montañas.

Maini Spenger se maneja con soltura en los múltiples diálogos que mantiene con los medios de comunicación a lo largo del año, en los que defiende la cercanía (que él mismo practica) como una de las claves del éxito de MásMóvil. Además de los precios, este empresario estuvo convencido desde el principio de que su empresa podía mejorar el trato que recibían los clientes de las operadoras y lograr que eso fuera un rasgo diferenciador. ¿El resultado? Maini no se cansa de repetir que el 95% de los usuarios de su compañía aseguran llegar a ella por el precio y terminar quedándose por la atención que reciben (y a la que pueden acceder en varios idiomas).

Los dos puntos fuertes de su estrategia parecen haber dado resultado y lo que hace casi una década parecía un sueño, hoy es una realidad. Respaldado por el mercado y por los clientes, lo que empezó como el proyecto de dos amigos que se conocieron en un posgrado en Italia espera la aprobación formal de la Comisión Europea para cerrar una nueva operación con Orange y poder acercarse a través de la fibra óptica hasta a 720.000 hogares en las principales ciudades españolas. Los movimientos en su consejo de administración denotan la intención de prepararse para continuar creciendo, pero a la cabeza se seguirá situando un amable emprendedor austriaco con las ideas claras.

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