Figuran la defensa, la gestión del tráfico aéreo y el transporte terrestre

Indra excluye del ERE al personal de los sectores estratégicos

Están excluidos los empleados en excedencia voluntaria y en situación de jubilación parcial

Sede de Indra en Alcobendas.
Sede de Indra en Alcobendas.

El proceso del expediente de despido colectivo en Indra, acordado la semana pasada por empresa y sindicados, sigue adelante. En el programa de ajuste de plantilla, que afectará a un máximo de 1.750 personas hasta diciembre de 2016, la compañía ha excluido a una serie de colectivos, vinculados a las actividades relacionadas con sectores estratégicos.

Así, según fuentes conocedoras del proceso, entre el personal excluido figuran los empleados que forman parte del área de la gestión del tráfico aéreo (ATM), trabajadores del software de tráfico aéreo, y sometidos al convenio colectivo del metal.

También están fuera los trabajadores del área de defensa, incluidos en el convenio colectivo del metal y relacionados con los programas tecnológicos de radares navales, vehículos blindados, programas de radar SST y Aeroportados (A400), y defensa aérea. Asimismo, están excluidos los trabajadores pertenecientes al colectivo de soluciones para el transporte terrestre.

Los empleados en excedencia voluntaria o en situación de jubilación parcial también han sido excluidos del despido colectivo.

El plan mantendrá la adscripción voluntaria como primer criterio de selección, tanto para las prejubilaciones como para las bajas incentivadas. No obstante, se han establecido una serie de causas de rechazo, por razones organizativas o de interés empresarial. Así, la empresa podrá rechazar las solicitudes de trabajadores con perfiles de alta demanda y cuya salida de la empresa requeriría la contratación de otra persona en el mercado para sustituirla. La firma cita áreas como business analytics, business intelligence, diseño de radares y sensores o guerra electrónica internacional.

De igual forma, la compañía podría rechazar las solicitudes de empleados con un alto rendimiento acreditado o los definidos como de alto potencial o desarrollo profesional clave para la empresa.

En sentido inverso, en el programa se han establecido una serie de situaciones de extinciones forzosas de contratos. Entre ellas figuran la de los trabajadores desasignados durante un periodo superior a 60 días, cuando la Unidad de Gestión de Recursos no logre asignar su perfil a otros proyectos; empleados que han estado desasignados parcialmente o que en el corto plazo finalizan sus proyectos y sus perfiles tienen una mayor dificultad de recolocación; profesionales asignados a actividades de baja rentabilidad o proyectos a abandonar; y trabajadores cuya tasa es muy superior a la requerida para el proyecto y la compañía debe subvencionar.

Otros criterios establecidos por Indra en el expediente de despido colectivo para extinciones forzosas de contratos son los empleados que no consiguen reconvertir su perfil a las tecnologías demandadas, con menor capacidad y productividad, así como profesionales que puedan acceder a las opciones de prejubilación o jubilación una vez extinguido el contrato.

Un programa de ajuste con distintas opciones

El acuerdo para el expediente de despido colectivo está enmarcado en el Plan Estratégico 2014-2018, que incluye, entre otras medidas, un objetivo de ahorro de costes de 120 millones de euros por reestructuración organizativa, especialmente en España y el mercado latinoamericano. En España se concentrará sobre todo en el cuarto trimestre, quedando una parte para llevarse a cabo en 2016.

En el ajuste, ambas partes pactaron una indemnización para las extinciones de los contratos de 40 días por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades. Además, se incluyeron primas por adscripción voluntaria y antigüedad. El plazo para solicitar las bajas indemnizadas concluirá el próximo 15 de septiembre, mientras que la empresa tendrá un plazo para contestar de 30 días.

Asimismo, se han incluido prejubilaciones del ámbito de las tecnologías de la información para profesionales entre 57 y 58 años, y prejubilaciones en todos los ámbitos, para trabajadores entre 59 y por debajo de 63 años.

En el acuerdo también se establecieron medidas para reducir el número de despidos. Entre ellas, la compañía se comprometió a ofrecer a 100 profesionales afectados, recolocaciones en otras empresas del grupo. Además, Indra va a ofrecer a un centenar de trabajadores afectados un puesto de los que hasta ese momento se hubiera realizado por empresas contratistas, en las mismas condiciones de tasa que tuviera la subcontrata.

Dentro de estas medidas figura el compromiso de la empresa de ofrecer hasta 150 profesionales afectados, una novación de contrato con una reducción de hasta un 20% del salario fijo anual, indemnizándose también por la diferencia.

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