Triplica sus pérdidas en el trimestre

Tesla pierde 4.000 dólares por cada coche que vende

Un Tesla Model S junto a su cargador
Un Tesla Model S junto a su cargador REUTERS

Tesla vino a revolucionar la industria automovilística con sus vehículos eléctricos de lujo y se enfrenta al momento de la verdad sobre la viabilidad de su negocio. De momento, las últimas cuentas presentadas descubren que pierde 4.000 dólares (3.623 euros) por cada coche Tesla Model S que vende.

La compañía registró unas pérdidas operativas de 184 millones de dólares (166 millones de euros) en el segundo trimestre, tres veces más de lo registrado en el mismo periodo del año anterior. Las ventas de coches en este periodo han ascendido a 11.532 vehículos entregados, a un precio medio de 70.000 dólares por automóvil de la empresa.

Además, la compañía ha reducido sus previsiones de fabricación para el año en un 10%. Frente a las 55.000 unidades del Model S y de su nuevo superdeportivo Model X que esperaba sacar al mercado en 2015, la compañía se marca ahora una horquilla de entre 50.000 y 55.000 unidades para cerrar el año.

Tesla asume que está realizando unas inversiones muy altas, “fundamentalmente para hacer frente a la expansión de la capacidad de producción necesaria para sacar al mercado el Model X”, un nuevo deportivo que debería ver la luz en el cuarto trimestre pero que podría retrasarse hasta finales de año, “y para la construcción de la Gigafactoría”, la fábrica de baterías para los coches eléctricos que está construyendo en Sparks, Nevada (EEUU) en colaboración con Panasonic. En el último trimestre, han ascendido a los 400 millones de dólares.

Esperamos producir más de 12.000 vehículos en el tercer trimestre del año, lo que supone un 60% más que en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, aunque las líneas de producción y las pruebas del Model X están yendo bien, hay muchas circunstancias que podrían afectar a la fabricación y entregas de la compañía en el último trimestre”, afirmaron para justificar este descenso. La adecuación de las fábricas, acuerdos con proveedores y retos para la red de distribución hacen que la compañía “no pueda precisar al detalle” cuántos coches habrá sacado de sus factorías a final de año.

Para el siguiente año, esperan estar ensamblando entre 1.600 y 1.800 a la semana, lo que representaría unos 93.500 vehículos a cierre del ejercicio que viene.

Tesla necesita dinero porque su caja ha bajado desde los 2.670 millones de dólares el año pasado a los 1.150 millones en estas fechas. Y la industria automovilística necesita mucha caja para funcionar. Los expertos calculan que para desarrollar y sacar a la venta un modelo nuevo se necesitan 1.000 millones de dólares.

Tesla ha estimado que el Model X requerirá 1.500 millones de dólares. Y aunque ya han previsto cuales de sus créditos podrán ampliar y renegociar, Elon Musk, consejero delegado de Tesla, no descarta una ampliación de capital. La empresa está valorada en 30.000 millones de dólares de capitalización bursátil.

Sin embargo, Musk se ha puesto como objetivo dar la vuelta a la compañía para el año que viene. El consejero entiende que sus necesidades de inversión descenderán en los próximos meses y se ha fijado una fecha tope. Aseguró, en su presentación de resultados, que en el primer trimestre de 2016 Tesla será capaz de generar los ingresos suficientes como para dar el salto de ser una enseña de lujo a entrar en el mercado de los coches generalistas, a precios más bajos y mayores ventas.

La clave estará en el Model E. La compañía está diseñando este nuevo vehículo, que espera sacar al mercado en 2017, y cuyo precio de venta comenzará en los 35.000 dólares, la mitad de lo que cuesta un Model S. Con este nuevo vehículo, Tesla disparará su capacidad de producción hasta los 500.000 automóviles anuales en 2020. Pero para eso, su fábrica de baterías tiene que estar a pleno rendimiento para entonces. Tesla tiene 24 meses para probar de lo que es capaz.

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