El presidente de la Generalitat ha apurado la firma del decreto hasta el final

Mas convoca elecciones y trata de convertirlas en un plebiscito

Moncloa asegura que el 27S no será un referéndum

El presidente de la Generalitat Artur Mas.
El presidente de la Generalitat Artur Mas. EL PAÍS

Justo un año después de que se firmase en el Palau de la Generalitat el decreto de convocatoria de la consulta sobre la autodeterminación, un decreto que fue impugnado y suspendido y que acabó con un 9N alternativo, el presidente de la Generalit de Cataluña, Artur Mas, ha rubricado el decreto de convocatoria de las elecciones catalanas del 27 de septiembre. Son los terceros comicios autonómicos que se celebran en los últimos cinco años. El presidente de la Generalitat postergó hasta el máximo posible la firma del decreto ante la posibilidad -remota- de que Rajoy reaccionara y convocara elecciones generales el mismo día.

El propio Mas aseguró el pasado jueves ante el Consejo Nacional de su partido que el decreto sería "inatacable desde el punto de vista jurídico". Pese a que los comicios los plantea como plebiscitarios, en el decreto "no figurará ninguna alusión al proceso soberanista", afirmó. En este sentido, Neus Munté, vicepresidenta y portavoz de la Generalitat, aseguró ayer en una entrevista en Radio Nacional España que tras las elecciones del 27 de septiembre "no habrá marcha atrás", y opinó que los comicios se leerán en clave plebiscitaria y deberán ser respetados.

Munté denunció, además, que Cataluña ha recibido "muchas amenzas" e "insultos", por lo que pidió al Gobierno central más inteligencia a la hora de plantear sus argumentos contrarios a la independencia. Sobre este asunto se pronunció Soraya Sáenz de Santamaría, que mandó un mensaje a Mas, y le pidió respetar la "neutralidad" como presidente en funciones durante las próximas semanas. En este sentido, recalcó que Mas sólo tiene potestad para disolver el Parlamento y convocar elecciones autonómicas, "nada menos, y, sobre todo, nada más". Sobre el hecho de que los próximos comicios sean los terceros celebrados en cinco años, la vicepresidenta dijo que solo podía definirse con una palabra: "fracaso". A su juicio, Artur Mas "no ha sabido dar respuesta a los problemas de los catalanes y ha fracturado a la sociedad catalana" con sus aspiraciones soberanistas.

Por su parte, el exvicepresidente del Tribunal Constitucional, Ramón Rodríguez Arribas, advirtió que los plebiscitos son "instrumentos políticos" propios de "los que han dado un golpe de Estado" para "legalizar su actuación" o "conseguir el respaldo democrático del líder carismático que fue designado de otra manera". Afirmó también que "plebiscito" y "elecciones" son "términos completamente antagónicos", y convertir una cosa en la otra es un "fraude de Ley" que si se consuma finalmente "podría llegar a la nulidad absoluta". Además, apuntó que el fraude de ley "sí se puede detectar aunque no se diga expresamente" en el decreto de convocatoria.

Por su parte, Patxi López, secretario socialista de Acción Política, Ciudadanía y Libertades, avisó de que el presidente de la Generalitat convoca elecciones "para romper en dos las sociedad catalana" y con el resto de España y criticó que Mas "no ha querido ni ver, ni entender, ni resolver los problemas reales de los ciudadanos de Cataluña".

Con la firma del president se abre la cuenta atrás para unas elecciones cuya campaña comenzará el próximo 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada. Los comicios llegan con muchas novedades en los partidos, y sin que ningún cabeza de lista repita respecto a 2012.

Un ahorro de 1.058 millones en intereses

A pesar de que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, defiende avanzar hacia la independencia si los resultados del 27S le son favorables, el Plan Ecoconómico-Financiero catalán no hace ninguna referencia al proceso soberanista. Este documento incorpora las medidas por el lado de los ingresos y los gastos que el Gobierno catalán plantea adoptar para cumplir el objetivo de déficit en 2015 y 2016. La Generalitat de Artur Mas reconoce implícitamente que el mayor ajuste derivará de las ayudas financieras de Hacienda. "Se incluye un ahorro de 1.056 millones de euros derivado de la aplicación de un tipo de interés del 0% a las opresiones de crédito suscritas en el marco de los mecanismo de liquidez", señala el Plan Económico-Financiero de Cataluña.

Para el año 2015, es prácticamente la única medida de peso con la que la Generalitat pretende reducir su déficit público. La presentación de un plan económico-financiero es un trámite que deben cumplir las comunidades que, en 2014, rebasaron el objetivo de déficit fijado en el 1%. Todas las autonomías, con la excepción de Navarra, País Vasco, Galicia y Canarias, superaron el límite.

Hasta la fecha, solo el plan de reequilibrio catalán ha sido aprobado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que dio el visto bueno la semana pasada. Se aceleraron los trámites ante la inminente convocatoria electoral.

En cualquier caso, ningún analista confía en que Cataluña pueda cumplir el objetivo de déficit público. La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) ha advertido en diversos informes que resulta inviable que Cataluña, que registró un desfase del 2,6% del PIB en 2014, puede rebajar el déficit al 0,7% este año y al 0,3% el siguiente como pide el Ministerio de Hacienda.

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