Editorial

El control del coste laboral funciona

El coste laboral medio por trabajador cerró en 2014 en los 30.653 euros anuales, un 0,6% inferior al de 2013, y acumula ya tres ejercicios consecutivos de descensos, debido a la devaluación de costes aplicada por la economía española, y que ha servido para recuperar cotas de competitividad desconocidas desde hace años. Además de la moderación en las rentas del factor trabajo, la principal presión para el descenso del coste medio se debe a una caída muy significativa en los salarios de entrada, que ha absorbido incluso el imparable ascenso del coste por cotizaciones. Mientras el salario nominal ha descendido tres años seguidos, las cotizaciones no han dejado de incrementarse por la subida de las bases para sostener unas pensiones financieramente tocadas. Aunque el estancamiento de los salarios nominales medios y el descenso de los nuevos son diana de críticas políticas, han sido el motor de la recuperación de la competitividad, y no debería abandonarse el camino iniciado. Los agentes socioeconómicos deberían hacer suyo el éxito de la recuperación manteniendo la moderación de los costes, que es el camino más consistente para generar empleo. Y que sea el avance de la productividad, allí donde la haya, el que corrija puntualmente los salarios que, por bajos, estén fuera de mercado.

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