Un estudio gana el premio Jaime Fernández de Araoz

Cómo ha afectado el menor crédito al empleo en España

Los investigadores españoles Samuel Bentolila, Gabriel Jiménez y Sonia Ruano, y Marcel Jansen, holandés, han obtenido el VI Premio Jaime Fernández de Araoz sobre Corporate Finance, por su trabajo titulado “When Credit Dries Up: Job Losses in the Great Recession”, que analiza los efectos que ha producido en el empleo la restricción del crédito a las empresas españolas en la reciente recesión. 

Samuel Bentolila es Licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid, Doctor en Economía por el Massachusetts Institute of Technology y Profesor del Centro de Estudios Monetarios y Financieros (CEMFI).

Gabriel Jiménez es Licenciado en Matemáticas por la Universidad Complutense, Máster en Economía y Finanzas por el CEMFI y responsable de la Unidad de Evaluación de Medidas Regulatorias del Banco de España.

Sonia Ruano es Licenciada en Economía por la Universidad Carlos III de Madrid, Doctora en Economía por la Universidad Complutense y trabaja actualmente como economista en el Departamento de Estabilidad Financiera del Banco de España.

Marcel Jansen es Doctor en Economía por el European University Institute de Florencia, investigador del FEDEA y Profesor Titular de la Universidad Autónoma de Madrid.

Durante la pasada recesión económica, se redujo sensiblemente el volumen de crédito concedido por las entidades crediticias a las empresas no financieras en España. En paralelo, nuestro país también sufrió una gran caída del empleo. El trabajo premiado investiga en qué medida el primer fenómeno, correspondiente al área de las finanzas empresariales, permite explicar el segundo. La caída del crédito ha sido generalizada en los países desarrollados, por lo que contestar a esta pregunta reviste un gran interés a nivel internacional.

Un aspecto clave del trabajo es la posibilidad de distinguir entre efectos asociados al comportamiento de la oferta y de la demanda de crédito. En las recesiones, las empresas suelen tener menos oportunidades de negocio rentables, por lo que puede aumentar el riesgo y caer la demanda de crédito. Para aislar los efectos por el lado de la oferta, el trabajo explota el hecho de que las entidades crediticias que fueron intervenidas durante la recesión por sus problemas de solvencia (principalmente cajas de ahorros), redujeron la concesión de crédito sustancialmente más que el resto de entidades, en los años previos a su intervención. La metodología empírica consiste en comparar la evolución del empleo durante la recesión entre dos grupos de empresas: las que al inicio de esta tenían préstamos con las entidades que posteriormente fueron intervenidas y las empresas que se financiaron solo con otros bancos. La hipótesis que se contrasta es que las primeras sufrieron mayores restricciones de crédito que las segundas y, de ahí, mayores caídas de su empleo.

Por el lado de la demanda, dado que ambos grupos de empresas no eran igualmente rentables y solventes, en el trabajo premiado se tiene en cuenta un amplio conjunto de indicadores que permite comparar a empresas muy similares en su calidad como prestatarias. Entre ellos se incluyen, por primera vez en investigaciones similares, indicadores del historial crediticio de la empresa, obtenidos de la Central de Información de Riesgos del Banco de España.

El análisis empírico, llevado a cabo con datos de casi 170 mil empresas entre 2006 y 2010, arroja entre otras las siguientes conclusiones:

Una cuarta parte de la caída del empleo sufrida por las empresas endeudadas con entidades que fueron posteriormente intervenidas se debió a esta condición.

 

Se obtienen los mismos resultados si los dos tipos de entidades se definen en función de su grado de exposición al sector inmobiliario en vez de atender al hecho de si fueron o no posteriormente intervenidas.

El recurso al crédito comercial no alivió las restricciones de crédito de las empresas endeudadas con entidades posteriormente intervenidas.

La caída del empleo debida a la exposición a entidades posteriormente intervenidas fue mucho mayor entre las empresas con peor historial crediticio y afectó casi exclusivamente a las empresas endeudadas con más de un banco.

El premio, único de esta naturaleza que se concede en España, tiene por objeto contribuir al desarrollo de la economía y las finanzas empresariales mediante el reconocimiento de un trabajo de investigación aplicada en este campo. Este Premio, patrocinado en esta edición por Deutsche Bank, y en colaboración con CUNEF y Universia, tiene una dotación económica de 10.000 euros y una escultura de Martín Chirino.

El Jurado está integrado por personas de reconocido prestigio del ámbito económico, empresarial y académico, y ha estado presidido por Antonio Rodríguez-Pina, Presidente de Deutsche Bank España.

El premio será entregado a los autores del trabajo ganador el próximo 10 de septiembre.

Desde que se puso en marcha el Premio en el año 2005, se han recibido más de 200 trabajos de autores de más de 30 nacionalidades, todos ellos sobre un amplio abanico de temas. En la primera edición del Premio, resultó ganador un trabajo sobre transacciones internacionales; en 2007, el trabajo premiado versaba sobre la remuneración de los directivos; en 2009, sobre el gobierno corporativo interno; en 2011 sobre el mercado de talento en los Estados Unidos; y en la última edición anterior sobre la relación entre los incentivos fiscales y la estructura de capital de las empresas.

En esta sexta edición del Premio Jaime Fernández de Araoz sobre Corporate Finance, se han recibido 49 trabajos de 112 autores con 27 nacionalidades distintas. La mayoría de los autores proceden del ámbito académico y universitario y se trata de equipos en los que están representadas las principales universidades y escuelas de negocios del mundo.

El premio rinde homenaje a Jaime Fernández de Araoz Gómez-Acebo, licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por CUNEF, quien dedicó su vida profesional a la banca de inversión. Entre 1989 y 2003, trabajó en Lehman Brothers, Banco Santander y finalmente como Managing Director en Citigroup, demostrando, en todas estas entidades, sus grandes cualidades humanas y profesionales. Falleció en 2003 en un accidente a la edad de 37 años.

 

 

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