Presentación del Boletín de morosidad de Cepyme

La recuperación económica logra reducir la morosidad

La batalla contra la morosidad da ya sus frutos, aunque lentamente. El periodo medio de pago ha disminuido desde los 81,2 días que se registraban a finales de 2014 hasta los 79,5 días contabilizados en el primer trimestre de este año, y el crédito comercial en mora se redujo por debajo del 69% del total de facturas pendientes de pago, según el Boletín de morosidad y financiación empresarial que presentó ayer Cepyme.

La morosidad interempresarial ha descendido durante los años de crisis, principalmente, como ha señalado hoy José Antonio Herce, socio de Analistas Financieros Internaciones (AFI) y autor del informe, debido a que las compañías se volvieron muy selectivas y las operaciones comerciales entre sociedades disminuyeron. Este descenso de la morosidad es, según Herce, "un indicador de que la recuperación está ya algo más que consolidada". Según el autor "ahora, en un contexto de recuperación, la morosidad cae por una buena causa". Esta mejora de la situación responde en buena medida al aumento de la confianza, así como por las mejoras de las condiciones crediticias y la influencia de la regulación en esta materia.

Pese a estos datos positivos, los plazos de pago a pymes siguen siendo altos y existen datos preocupantes respecto a la situación de la morosidad entre empresas. Todavía el 44% de las pymes tiene facturas pendientes de cobro, y de ellas, el 11% mantiene más del 10% de su cifra de ventas en situación de mora. Además, de acuerdo con la encuesta sobre Morosidad y Financiación Empresarial, el 8,7% de las empresas tiene más de un 10% de su facturación en riesgo de impago. Y para muchas de ellas, ese porcentaje supone su propio margen empresarial, un dato que Herce calificó de "preocupante", ya que "podría causar problemas serios de supervivencia a estas empresas". Esta morosidad de dudoso cobro afecta a muchas empresas, y el periodo medio de impago de las facturas denunciadas es de casi tres años.

Según el Boletín de Morosidad, los sectores textil e inmobiliario son los que más tardan en cobrar sus facturas, con plazos medios superiores a 90 días, mientras que el de la distribución alimentaria, el químico y el agroalimentario registran unos plazos medios de cobro de entre 64,8 y 68,5 días, más cerca de lo que marca la ley (60 días entre empresas).

Por territorios, a excepción de Extremadura, Aragón y Cataluña, la percepción sobre la morosidad interempresarial es que ha mejorado en todas las comunidades autónomas en estos primeros seis meses de 2015.

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