Un retroceso del 7% en lo que va de año

El oro baja a niveles de marzo de 2010 por la presión china

Lingotes de oro.
Lingotes de oro. Bloomberg News

La próxima subida de los tipos de interés por la Reserva Federal (Fed), el fuerte desplome de la volatilidad tras el acuerdo con Grecia y las ventas realizadas por inversores chinos son los principales motivos del declive del metal precioso por excelencia.

El precio del oro rebotó levemente ayer, pero aun así se sitúa en el entorno de sus niveles más bajos desde marzo de 2010, a poco más de 1.100 dólares la onza. Desde el cierre del viernes 7 de julio, cae un 4% y en lo que va de año, el metal precioso acumula un retroceso de más del 7%.

Janet Yellen, la presidenta de la Reserva Federal, se mostró optimista la semana pasada sobre la situación económica por la que atraviesa Estados Unidos y reiteró que los tipos de interés subirán antes de que finalice el año.

De esta forma, los inversores encuentran cada vez menos razones para mantener al oro como activo contra el riesgo, con un dólar que se fortalece antes de la que sería la primera alza de las tasas del precio del dinero en Estados Unidos en casi una década.

Mientras tanto, el platino caía por quinta sesión consecutiva, con pérdidas de un 5% a un nuevo mínimo de seis años y medio de 943 dólares la onza ante un exceso de suministros, una débil demanda y precios más bajos en el oro, lo que dispara las ventas especulativas.

El Banco Central de China proporcionó el viernes pasado, por primera vez desde el año 2009, información sobre sus reservas de oro. Según sus datos, Pekín dispone actualmente de unas 1.658 toneladas de este metal. A pesar de un aumento del 57% en comparación con el 2009, la cifra es mucho más baja de lo que esperaba la mayoría de los expertos.

Por otra parte, el petróleo sigue en su espiral bajista. El acuerdo al que llegaron la semana pasada Irán y el Grupo 5+1 (EE UU, Rusia, China, Reino Unido, Francia, Alemania) sobre el programa nuclear iraní, según el cual el país asiático se compromete a frenar su expansión atómica a cambio de que las potencias internacionales eliminen las sanciones que desde hace una década pesan sobre la economía, no pasó desapercibido por los mercados, especialmente el del crudo.

El Brent reaccionó la pasada semana con caídas iniciales cercanas al 2% hasta los 56,8 dólares. Estos precios suponen una revalorización cercana al 20% respecto a los mínimos marcados a comienzos de año, momento en el que el crudo regresó a niveles de marzo de 2009. A pesar de esta recuperación, el petróleo cae un 50% desde los precios que registró hace un año.

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