Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani

El jeque de las empresas

Caricatura de Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani, nuevo inversor de El Corte Inglés.  rn
Caricatura de Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani, nuevo inversor de El Corte Inglés.

H. E. Sheikh Hamad Bin Jassim Bin Jaber Al Thani (Doha, 1959), conocido como HBJ, es uno de los hombres más poderosos de Qatar, con una fortuna valorada en unos 1.200 millones de euros, gracias a viviendas repartidas por todo el mundo y acciones en empresas internacionales. El 13 de julio, su lista de propiedades creció con la adquisición del 10% del capital del Grupo El Corte Inglés, una inversión de 1.000 millones de euros realizada a través de un instrumento convertible en acciones en tres años. Con la compra, la compañía da entrada por primera vez en su accionariado a alguien ajeno a las familias propietarias. El inversor catarí queda como el segundo mayor accionista, por detrás de la fundación Ramón Areces, con el 35%. Por detrás, Dimas Gimeno, actual presidente, y las hermanas Marta y Cristina Álvarez Güil, hijas de Isidoro Álvarez, histórico presidente de la compañía, cada uno con un 7,5%.

La acción forma parte de la estrategia de internacionalización de El Corte Inglés, hasta ahora solo presente en Portugal. Gimeno Álvarez destacó la “satisfacción” de incorporar a un “inversor global tan cualificado” que acompañará en el “crecimiento y expansión” de la empresa en un “ambiente de cooperación”.

Sin embargo, la compra de esta empresa española no supone la entrada del jeque catarí en el sector de la distribución. En mayo de 2010, adquirió, a través del Qatar Investment Authority (QIA), el fondo soberano de inversión de Qatar del que es presidente, el británico Grupo Harrods al egipcio Mohamed al Fayed por 1.740 millones de euros. Y en 2007 entró a formar parte de la inversión de la cadena de supermercados británica Sainsbury’s, de la que ya es su principal inversor.

Por sus inyecciones en la isla, The Sunday Times le sitúa en el número 125 de los hombres más ricos de Londres. En 2007, el QIA se hizo con el 20% de la Bolsa de Londres (London Stock Exchange), participación reducida ahora a un 10%; en 2008, entró en Barclays para evitar que el banco fuera rescatado por el Estado británico; y dos años más tarde, adquirió un 20% del operador aeroportuario Heathrow Airport Holding. En 2010, se hizo también con un 10% de International Consolidates Airlines Group (IAG), resultado de la fusión de British Airways, Iberia y Vueling. Una participación que es controlada por Qatar Airways, propiedad del fondo.

También ha comprado productos en el sector inmobiliario inglés, como el Shard London Bridge, el rascacielos más alto de Europa, dividido en apartamentos, habitaciones de hotel, restaurantes y oficinas; diversos hoteles de lujo o el mayor distrito financiero de la ciudad, Canary Whard.
Su relación con Reino Unido, país que gobernó Qatar como protectorado hasta 1971, se extiende también a lo personal. Aunque estudió en su país, HBJ se graduó como cadete en la Real Academia de Sandhurst, institución en la que se han formado, entre otros, los príncipes Enrique y Guillermo.

El jeque dispone de varias casas a las que poder trasladarse tanto en Londres, como en Nueva York con sus 15 hijos, fruto de los dos matrimonios que ha tenido. En la capital británica dispone de tres apartamentos en Hyde Park y un ático de lujo de 1.600 metros cuadrados, valorado en unos 167 millones de euros. Hace tres años, adquirió en la Gran Manzana una mansión de 42 millones de euros que aún está reformando y cuenta con dos propiedades en Los Ángeles. Lugares en los que podría exhibir el cuadro Les Femmes d’Alger, de Picasso, comprado en una subasta de Christie’s (Nueva York) por 160 millones de euros, y que se ha convertido en la pintura más cara jamás subastada.

En España, sus propiedades son más limitadas, aunque es el primer accionista de la eléctrica Iberdrola, con un 9,65% de las acciones. También posee el hotel W de Barcelona, el Intercontinental de Madrid o el complejo para yates de lujo Marina Port Tarraco, en el puerto de Tarragona.

Sin embargo, antes de dedicarse de pleno a las inversiones empresariales, el jeque catarí, sobrino nieto del fundador del Qatar moderno y primer jefe de Estado del país, ha estado presente en la vida política del emirato. Ocupó, desde muy joven, diversos puestos en los departamentos de Asuntos Municipales, Agricultura y Electricidad y, en 1992, se convirtió en ministro de Exteriores, cargo que mantuvo a pesar del golpe de Estado dado por su primo Hamad tres años más tarde. En 2007, pasó a ser primer ministro del país, aunque mantuvo sus labores en Exteriores y, junto con Hamad, se encargó de la transformación de Qatar. Finalmente, en 2013, se retiró del mundo político.

Su labor no se ha limitado a la gestión de Qatar, ya que se ha involucrado en los conflictos de Sudán, Yemen o Líbano. Esta intensa carrera empresarial y política ha hecho que en la actualidad su nombre se perfile, incluso, como candidato a sustituir a Ban Ki-moon en la secretaría general de las Naciones Unidas a partir de 2016.

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