La reincorporación afecta a 595 personas

Los despedidos de Coca-Cola volverán al trabajo el 3 de agosto

La compañía espera volver el martes a entrar en la planta de Fuenlabrada

La cuantía media de indemnización fue de 129.000 euros

Manifestación de Coca-Cola en Madrid en febrero de 2014.
Manifestación de Coca-Cola en Madrid en febrero de 2014.

El conflicto laboral de Coca-Cola Iberian Partners cumple un paso mas. Este viernes ha terminado el plazo que dio la Audiencia Nacional a la compañía para comunicar a los despedidos la reincorporación al trabajo. Finalmente, los empleados afectados tendrán que acudir a sus puestos el próximo día 3 de agosto. En el caso de aquellos que tengan que cambiar de destino, tendrán más días para volver a las fábricas.

En concreto, según informa la compañía, son 595 trabajadores los que podrán volver a sus puestos a partir del próximo mes. Son aquellos que, tras la nulidad del ERE dictaminada por el Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional, solicitaron de forma colectiva la ejecución de la sentencia. En total son 630 personas, de un conjunto de 821 despedidos, los que han pedido a la empresa su reincorporación.

Se desconoce por el momento si todos los que han solicitado la ejecución de la sentencia optarán finalmente por su vuelta a la empresa. Según fuentes sindicales, no será hasta el día 3 de agosto que se conozca la cifra final de trabajadores que tiene que reintegrar Coca-Cola Iberian Partners a su plantilla. Los trabajadores que opten por volver al trabajo deberán abonar los ingresos recibidos por ayudas al desempleo y las indemnizaciones de despido. Según fuentes de la compañía, la cuantía media de este último aspecto rondan los 129.000 euros.

La compañía presentó el ERE tras concluir el proceso de fusión de todas las empresas que hacían este trabajo en España y Portugal. El proceso supuso el cierre de cuatro fábricas. La empresa ya anunció tras conocerse la sentencia del Supremo su intención de reabrir una de ella, la situada en la localidad madrileña de Fuenlabrada.

Los empleados de dicha planta han sido los que más oposición mostraron desde el principio al expediente de empleo y al cierre de los centros. Han rechazado también el plan de reapertura del centro, que está previsto que sea un almacén logístico y de I+D, y no un centro productivo como era hasta ahora. Esta misma semana, a través del portavoz de CC OO en la fábrica, Juan Carlos Asenjo, tildaron la carta de reincorporación recibida como “una tomadura de pelo”. En el caso de Fuenlabrada, para adaptar a la plantilla a su nueva labor, el día 3 se reincorporarán a un curso de formación y de prevención de riesgos laborales mientras se rehabilita el centro.

La fábrica, que lleva cerrada desde enero del año pasado, está pendiente de comenzar su adaptación a la nueva utilidad. La empresa afirma que todavía no ha podido entrar en el centro debido al campamento de trabajadores situado en la puerta como forma de protesta por la clausura de la planta. El próximo martes, día 21, representantes de las embotelladoras volverán a intentar llegar al interior. La entrada en funcionamiento del COIL, como se conocerá a Fuenlabrada, todavía requerirá de varias semanas.

La compañía mantiene su intención de cumplir “a rajatabla” la sentencia que le obligaba a reincorporar a los trabajadores en su puesto previo al ERE. Este punto ha sido el principal caballo de batalla entre la empresa y los sindicatos en Fuenlabrada. Coca-Cola Iberian Partners mantiene querellas judiciales contra algunos de los trabajadores del centro madrileño por supuestos ataques al derecho al honor de los directivos de la compañía por cuestiones como la suplantación de perfiles en las redes sociales.

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