Un tercio de las inversiones de las compañías españolas de infraestructuras se destina a América Latina.

Una ofensiva exterior de 15.000 millones

Las grandes empresas constructoras afianzan su apuesta de expansión internacional, con casi una veintena de importantes obras de ingeniería en marcha y cerca de una decena de proyectos en proceso de licitación que convierten al sector en referente mundial.

La línea 2 del Metro de Lima adjudica a un consorcio formado por ACS y FCC.
La línea 2 del Metro de Lima adjudica a un consorcio formado por ACS y FCC.

La ministra de Fomento, Ana Pastor, destacaba en una reciente visita a Colombia los 15.800 millones de euros en adjudicaciones logrados hasta mayo por las empresas españolas en el exterior. La cifra alcanzó el año pasado los 47.000 millones; de cada 20 proyectos de infraestructuras en el mundo, apuntaba Pastor, 18 son gestionados por compañías nacionales. 

La búsqueda de nuevos mercados llegó con la recesión, pero ahora las grandes constructoras son referentes globales, gracias a que sobre sus hombros recaen las principales obras de ingeniería internacional. También, por su reconocida experiencia en infraestructuras del transporte: líneas de alta velocidad, metros, autovías e intercambiadores de autopistas.

Desde mediados de junio, el consorcio Grupos Unidos por el Canal (GUC), liderado por Sacyr y responsable de la ampliación del Canal de Panamá, ha comenzado a inundar las esclusas del lado Atlántico, según la empresa. La obra, por un valor de unos 4.400 millones de euros, incluido los sobrecostes, estará operativa a principios de 2016.

En este país centroamericano, la compañía FCC acaba de adjudicarse la construcción de la Línea 2 del metro panameño, junto a la brasileña Odebrecht, por 1.600 millones. El grupo de Slim acumula ya una dilatada experiencia en raíles: ha construido la primera línea de Panamá y ahora trabaja también en la segunda vía del metropolitano de Lima, en tres líneas del subterráneo de Riad (Arabia Saudí), en un ramal de la línea roja de Doha (Catar) y en la ampliación del metro ligero de Toronto, entre otros. Estas obras suponen, en total, más de 9.000 millones.

Este mismo mes comienzan las primeras pruebas con el tren sobre las vías del AVE entre las ciudades santas de Medina y La Meca (Arabia Saudí), el proyecto español más ambicioso en el extranjero, por 6.700 millones. La obra, cuya entrega se calcula para diciembre de 2016, está dirigida por Renfe e incluye a Adif, Ineco, Talgo, Copasa, OHL, Cobra, Consultrans, Dimetronic, Imathia, Inabensa e Indra. OHL indica que para finales del año pasado había acometido la mayor parte de la fabricación y suministro de materiales importantes, como el balasto, canaletas, traviesas, sujeciones y el carril, y ejecuta a buen ritmo las tareas de vía y electrificación.

Esta compañía desarrolla también la tercera línea del tren ligero de Guadalajara y el tren interurbano México-Toluca, y participa en la ampliación del metro de Nueva York y la rehabilitación de varias estaciones entre Manhattan y Brooklyn.Además, trabaja en la prolongación del metropolitano de Miami hasta el aeropuerto, en un intercambiador de autopistas y un centro hospitalario en el corazón de Montreal (Canadá). Mientras, en Australia, Acciona construye el tren ligero de Sídney por 600 millones.

En el ámbito de la alta velocidad, Fomento ha invertido 5.000 millones para inaugurar este año mil kilómetros de vía. Entre los proyectos destacados se encuentran el tramo que enlaza Zamora con Burgos, Murcia, Granada y Cádiz; la conexión de La Coruña-Vigo y, con ello, la puesta en marcha de la nueva terminal Urzáiz-Vigo, y la reforma de la estación de tren de Santiago de Compostela.

El dato

En Barcelona, Madrid y Valencia comienzan a despegar grandes proyectos inmobiliarios para dotarse de áreas verdes, viviendas y zonas de comercios, como la operación Chamartín, el plan de la Sagrera o el parque central en los barrios valencianos de Russafa y Malilla.

La apertura internacional de las principales compañías de infraestructuras del Ibex 35 se mantiene y su intención es afianzar esta apuesta, a juzgar por los cerca de una decena de proyectos en proceso de licitación. ACS, por ejemplo, ganó a principios de este mes el contrato para la construcción y mantenimiento durante 30 años de una nueva línea de tranvía de 19 kilómetros en Toronto, a través de sus filiales Iridium y Dragados Canada, en consorcio con Aecon, EllisDon y SNC-Lavalin, informan desde el grupo presidido por Florentino Pérez. El valor de la obra asciende a unos 4.000 millones. Esta firma también concursa para el contrato del primer tramo del AVE de California. En Europa, Ferrovial participa en la adjudicación de la alta velocidad de Londres a Manchester, con una inversión de 70.000 millones. La compañía trabaja ya en la ampliación de la Northern Line del metro londinense. Mientras que en Asia, Talgo aspira a hacerse con la modernización de los ferrocarriles de India por un monto estimado de 123.000 millones.

La ministra de Fomento señala la necesidad de una “planificación estructurada” en los próximos 20 años para que la proyección exterior del sector sea eficiente. Hoy, más del 80% de los ingresos de las empresas llega de fuera, un tercio de las inversiones va a Latinoamérica, y Asia y Norteamérica son mercados en pleno auge.

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