Las aerolíneas mejoran sus flotas, reabren y estrenan rutas

Estrategias de negocio para volar muy alto

Estrategias de negocio para volar muy alto

Tras la tempestad parece haber llegado la calma y aparentemente la estabilidad al sector aéreo. Las aerolíneas amplían y renuevan flota, abren nuevas rutas y recuperan otras que la crisis les había obligado a cerrar; Iberia, por ejemplo, aumentará en 120 pilotos su plantilla tras la reestructuración de hace unos años. El sector “está creciendo en todo el mundo, sobre todo en Oriente y en Asia”, explican fuentes de Air Europa. Y si, como dicen, el transporte es un termómetro de la economía, las líneas aéreas han remontado el vuelo y vuelan más alto.

Este año se batirán récords. El transporte aéreo moverá más de 3.500 millones de pasajeros por primera vez en la historia y generará unos beneficios de 25.000 millones de euros en todo el mundo, un 50% más que en 2014, según datos de la IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo).

La competencia en Europa “es alta, pero no menos que en otros mercados”, y la puja “se resolverá a favor de quien logre una mejor estructura de costes. La compañía que disponga de las aeronaves más modernas –que consumen entre un 20% y hasta un 30% menos de combustible que las actuales– tendrán ventaja”, afirman desde la aerolínea de Globalia.

Diferenciación, valor añadido –nuevas cabinas, nuevos asientos, mejor entretenimiento a bordo o wifi– o estrategias novedosas de negocio son algunas de las armas que las empresas manejan para aumentar su competitividad.

“Los menores costes que hemos logrado nos permiten competir con todo tipo de operadores y reiniciar prácticamente todas las rutas que se interrumpieron en los últimos años”, comentan desde Iberia. En 2014 se recuperaron cinco rutas –Atenas, Ámsterdam, Estambul, Santo Domingo y Montevideo– y este año, La Habana. “América Latina es nuestro principal mercado, pero además hemos lanzado destinos donde no habíamos operado antes, como Florencia, Hamburgo o Budapest en Europa, y Cali y Medellín en Colombia”.

Una posición dominante que Air Europa está dispuesta a disputarle. “Nuestro objetivo es ser la compañía de referencia para volar entre Europa, América y el Caribe”, explican desde Globalia. En los últimos 12 meses, Air Europa ha abierto nuevas rutas a San Juan de Puerto Rico, Oporto y Tel Aviv. En diciembre comenzará a volar a Asunción (Paraguay) y en 2016 ampliará la red de destinos americanos a Bogotá y México DF.

Ambas compañías también han recompuesto su flota para mejorar su competitividad. En los últimos años, Iberia ha incorporado ocho Airbus A330, “en los que hemos introducido nuevas butacas en clase business y económica, que es quizá nuestra principal novedad como producto”.

La aerolínea también ha adquirido aviones bimotores, “con menores costes de mantenimiento y más eficientes en cuanto a consumo de combustible, que se adaptan perfectamente a nuestras rutas en Estados Unidos, Caribe y América Central (Colombia, Panamá...), principalmente”.

Además, ha transformado 14 de los 17 aviones Airbus A340/600, que también “operan vuelos transatlánticos, para incorporar nuevas butacas y un nuevo sistema de entretenimiento a bordo, con pantallas individuales en todos los asientos y wifi”. En diciembre, la aerolínea empezará a recibir ocho Airbus A330/200 “con similares características a los A330/300, pero con mayor alcance, lo que nos permitirá realizar rutas más largas” y, a partir de 2018, comenzarán a llegar otros ocho Airbus A350.

Por su parte, Air Europa ha adquirido 22 nuevos aviones Boeing 787, “el más avanzado tecnológicamente, que llegarán a nuestra flota entre 2016 y 2022”, sustituyendo a los actuales Airbus A330-200 para vuelos de larga distancia.

Desde su irrupción en los noventa, las líneas aéreas de bajo coste o low cost han sabido crear nuevos modelos de negocio en los que el gancho han sido bajas tarifas, rutas directas de punto a punto y comercialización online, sin intermediarios. Las low cost transportaron 8,6 millones de pasajeros hasta abril, frente a 9,5 millones que trasladaron las aerolíneas tradicionales, lo que supone un aumento del 11,7% y del 1,1%, respectivamente, de acuerdo con los últimos datos del Ministerio de Industria.

Tres compañías, Ryanair, EasyJet y Vueling, acapararon el 71% del volumen de pasajeros generados en low cost y el 37% del total del flujo aéreo internacional recibido en España. Para Vueling, “con un modelo de negocio único –low cost que presume de servicio premium–, el objetivo es lograr un equilibrio correcto entre el mercado doméstico y el internacional”, indica un portavoz de la aerolínea.

A corto plazo, Vueling encara dos retos claros: “Seguir creciendo y seguir siendo rentables”. Este año volará más de 360 rutas en 155 destinos repartidos entre Europa, África y Oriente Próximo.
Estas compañías han captado un tipo de turista que solo está dispuesto a pagar por los servicios que necesita. En EasyJet “trabajan con varios perfiles de viajeros no estacionales, como el pasajero de negocios, que ya suponen el 20% de los clientes de la aerolínea”. La británica creció un 3% en España en 2014, superando los 12,3 millones de pasajeros, y su intención es seguir subiendo en 2015.

¿Hay hueco para todos?

algunas aerolíneas han iniciado una estrategia para deshacerse de intermediarios, buscadores y sistemas de distribución como Amadeus que vendan sus billetes. Lufthansa ha sido la primera. La decisión de la alemana de introducir un sobrecargo dependiendo del canal que se utilice para realizar las reservas “penaliza al viajero, ya que estos tendrán que pagar más por un mismo servicio”, explica Holger Taubmann, de Amadeus. Además, “las agencias se verán forzadas a aceptar una nueva estrategia comercial, que implicaría costes añadidos en tecnología, que también repercutirán en el viajero”. Todo ello “pondrá en desventaja a las agencias de viajes y al cliente final, y la industria en su conjunto perderá”, asegura.

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