El sector cree que solo quedan tres trimestres para que toquen suelo

La banca agota el recorte del interés de los depósitos para salvar su margen

Fachada del Banco de España
Fachada del Banco de España

Los bancos están agotando una de sus principales vías del último año para mejorar su margen de intereses, el recorte de las remuneraciones de los depósitos de sus clientes. Aseguran que solo quedan ya tres trimestres para que los intereses del pasivo toquen suelo. Los bancos se ahorrarán este año unos 3.150 millones de euros al renovar a la baja los tipos de interés del pasivo de sus clientes.

Las entidades financieras llevan casi un año haciendo cábalas para poder compensar de alguna manera los ultrabajos tipos de interés –como los denominan los expertos– con los que tienen que operar. Este es, según el Banco de España, uno de los desafíos más relevantes a los que se enfrenta la banca, ya que nunca había tenido que operar bajo unos tipos de interés del casi el 0%. El efecto más directo en el corto plazo de desarrollar su actividad con estos bajos tipos de interés es la caída de la rentabilidad del negocio bancario. Y como consecuencia de su capacidad “para ejercer adecuadamente su actividad de intermediación de los flujos financieros de la economía”, según señala el Banco de España.

Para paliar este efecto demoledor en el sector, los bancos llevan casi un año rebajando el coste del pasivo de sus clientes. Las principales entidades financieras se han ahorrado de esta forma más de 4.000 millones de euros en el último año, según cálculos de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

Si a finales de 2013 los depósitos se remuneraban a un interés medio del 2,42%, a cierre del año ejercicio el tipo estaba en el 1,7% y en el mes de marzo, en el 1,23%.

Pero esta vía para aligerar la presión sobre los márgenes de intereses del sector, se agota. Según aseguran fuentes de los principales bancos del país, en tres trimestres, es decir, a finales de este año, el sector habrá casi agotado el recorte de los tipos de interés de los depósitos a plazo para compensar la caída del precio de los créditos, históricamente su principal fuente de ingresos recurrente.

Estas mismas fuentes calculan que en los tres trimestres que quedan del presente ejercicio las entidades ahorrarán otros 3.150 millones de euros con el tijeretazo a los tipos de interés de los depósitos, que se sumarán a los 4.000 millones del último año.

Los depósitos a plazo del sistema financiero español ascendían a marzo a 564.883 millones de euros.

Tras el recorte que llevarán a cabo los bancos este año, fuentes bancarias aseguran que para 2016, el ahorro que se apuntará el sector por esta vía será ya casi marginal, menor a los 1.400 millones de euros. El recorte de tipos de interés de estos depósitos se situarán entonces por debajo del 0,5%.

El tipo de interés medio que se aplica sobre estos productos de pasivo se ha reducido a la mitad en 15 meses, al pasar, según las estadísticas del Banco de España, del 2,4% de 2013 al 1,23% en que cerró marzo.

El Banco de España, como todos los expertos consultados, consideran que esta política de bajos tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), se mantendrá de dos a tres años más. El BCE, de hecho, ya ha asegurado que como mínimo se mantendrán hasta 2017.

En septiembre del pasado año el organismo presidido por Mario Draghi rebajó el precio del dinero en la eurozona prácticamente al 0%. Desde entonces están en el mínimo histórico del 0,05%. El objetivo es activar el la concesión de crédito y el consumo para reactivas la economía real. De ahí que en marzo de este año activara también el programa de compra de deuda pública y privada (lo que el mercado denomina QE), que consiste en adquirir cada mes 60.000 millones en activos y que estará vigente, en principio, hasta septiembre del próximo año.

Desde la bajada de tipos de interés aplicada por el BCE, y hasta el próximo año, fecha en la que ya se habrán consumido todo el posible recorrido por el tijeretazo en la remuneración de los depósitos, los bancos españoles se habrán ahorrado unos 8.500 millones de euros, que han ido directamente a mejorar su margen.

La guerra del pasivo se llevó por delante desde 2010 a 2013 unos 40.000 millones de euros del margen neto, según fuentes del sector.

Ingresos de 17.692 millones de euros por ventas

Una de las principales preocupaciones del Banco de España es precisamente la presión que ejercen los bajos tipos de interés sobre los márgenes de las entidades financieras. Más, cuando una parte importante de la mejora de los resultados del sector del último año proviene de las plusvalías obtenidas por operaciones financieras no recurrentes. Los principales grupos financieros españoles sumaron unos ingresos superiores a los 17.692 millones de euros entre 2011 a 2014 por la venta de filiales, plataformas, negocios y participaciones empresariales, según las memorias anuales de estas entidades. Estas 289 operaciones de venta aportaron a los principales bancos unos beneficios de 6.383 millones de euros, según las mismas fuentes. El subgobernador del Banco de España, Fernando Restoy, se preguntó en su última conferencia pronunciada el viernes pasado en Santander, “si la banca comercial puede seguir basando el grueso de la generación de ingresos en la brecha entre la remuneración del activo y la del pasivo”. Ante ello, reflexionó que lo razonable era “esperar una mayor generación de valor en la prestación de servicios transaccionales o de gestión que pueda ser directamente retribuida con las comisiones correspondientes”. También recomendó nuevamente la reducción de costes como otra de las vías de ahorrar ingresos, y la tercera vía recomendada fue la de iniciar una nueva ronda de fusiones, que “generen valor a los accionistas de las entidades involucradas y refuercen la eficiencia del conjunto del sector bancario”. Restoy reconoce que la banca es el sector más afectado por los bajos tipos de interés, razón por la que alerta de que ajusten “en lo necesario, sus estrategias de negocio para adaptarlas al nuevo entorno económico”.

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