Editorial

Rajoy se pone en modo electoral

El presidente del Gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, dio ayer por abierta la campaña para las próximas elecciones generales. Y lo hizo mandando varios y claros mensajes. En primer lugar, despejó cualquier duda sobre el calendario. Rajoy se comprometió a enviar el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado antes de que acabe el mes de septiembre, lo cual, en la práctica, supone descartar cualquier adelanto de los comicios. También puso de manifiesto que gran parte de su argumentario de cara a las próximas elecciones descansará sobre la economía, puesto que abrió la puerta a descensos de impuestos adicionales a los ya anunciados como consecuencia de la reciente reforma fiscal e hizo especial hincapié en la mejora del mercado laboral, especialmente en un momento en el que la afiliación a la Seguridad Social se encuentra ya por encima del nivel preRajoy. Pero tal vez el mensaje más contundente sea el de los cambios dentro de la dirección del PP. Y no porque, al menos sobre el papel, sean muy llamativos, pues no afectan a la secretaria general y sí a varios vicesecretarios, sino porque la carga de fondo recae sobre el propio Mariano Rajoy y sobre su más fiel colaborador, Jorge Moragas. Un sutil relevo para intentar cambiar mucho aunque parezca que no cambia casi nada.

 

 

Normas