La industria se rearma por el alza del consumo y la actividad

Las importaciones vuelven a niveles previos a la crisis

Las exportaciones tocan máximos históricos por la pujanza del sector del automóvil

El abaratamiento del euro dispara las ventas a Reino Unido y EE UU

Un operario en la planta de Ford en Almussafes (Valencia)
Un operario en la planta de Ford en Almussafes (Valencia)

Marzo de 2013 fue el mes en el que España tuvo por primera vez superávit comercial. Nunca en la historia (la estadística oficial se inició en 1971) las exportaciones habían superado a las importaciones en un país que tradicionalmente ha comprado un gran número de bienes que no fabricaba. Una situación que no se ha vuelto a repetir y que estuvo justificada por el desplome de las importaciones. Desde esa fecha, las compras al exterior empezaron a crecer y le sirvieron al Ejecutivo como argumento para sostener la salida de la crisis. Esa tendencia se prolongó en 2014 y se ha consolidado este año. En los cuatro primeros meses de 2015, las importaciones crecieron un 3,4% y rozaron los 90.000 millones de euros, lo que supone volver a los niveles registrados en 2008.

La principal novedad que revela la estadística elaborada por la Secretaría de Estado de Comercio es la brusca pérdida de peso de las importaciones energéticas, como consecuencia de la caída del precio del petróleo. Si en el primer cuatrimestre de 2014 suponían el 22,1% del total de las compras al exterior, en el de 2015 ha bajado al 14,5%. Una diferencia de 7,6 puntos que ha sido absorbida por otros cuatro sectores (bienes de equipo, automoción, manufacturas de consumo y productos químicos), que anticipan que la industria se está rearmando con fuerza y está adquiriendo maquinaria y bienes para hacer frente al crecimiento del consumo previsto para los dos próximos ejercicios. El Ejecutivo y los principales servicios de estudio sitúan el crecimiento del PIB en el entorno del 3% y coinciden al asegurar que la gran mayoría de esa mejora vendrá por la demanda interna (consumo de los hogares e inversión empresarial).

Las exportaciones han continuado reflejando el buen ritmo registrado en el primer trimestre y en el acumulado hasta abril registran un crecimiento del 4,9% hasta rozar los 82.000 millones. Se trata de un nuevo máximo histórico y sitúa el déficit comercial (diferencia entre exportaciones e importaciones) en 7.777 en el primer cuatrimestre, lo que supone una reducción del 10,1% respecto al mismo período de 2014. De esos 4,9 puntos de crecimiento, más de la mitad (2,6) proceden de la pujanza del sector de automóviles y motos y 0,9 puntos provienen de las ventas de frutas, hortalizas y legumbres. La fuerte concentración de sectores en las exportaciones también se produce en el caso de los países, ya que las compañías españolas habrían optado claramente por replegarse hacia su destino tradicional (la Unión Europea) para evitar sorpresas en las relaciones comerciales con otros países, en especial con aquellos emergentes que están sufriendo los efectos de la crisis o del abaratamiento del petróleo. La UE fue el destino del 65% de las exportaciones españolas en el primer cuatrimestre de 2015 cuando un año antes ese porcentaje era del 63,5%.

Esa tendencia, sin embargo, podría haber empezado a cambiar en abril, mes en el que ya se puede empezar a vislumbrar el impacto del abaratamiento del euro frente al resto de divisas, que hace más atractivas las ventas de bienes a otros países de fuera de la zona euro. Las exportaciones a Reino Unido crecieron un 27,4% y ya suponen el 7,6% del total de exportaciones, por encima de Portugal y al mismo nivel que Italia. La venta de bienes a EE UU también se incrementó un 20,3% y ya representa el 4,7% del total, mientras que las exportaciones a China avanzaron un 23,1% y rozan la cuota del 2%.

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