El líder de CEOE quiere que los parados hagan trabajos sociales

Rosell pide más facilidades para contratar y despedir

El presidente de la patronal, Juan Rosell, durante su intervención en la Asamblea General de la CEOE.
El presidente de la patronal, Juan Rosell, durante su intervención en la Asamblea General de la CEOE.

"En materia laboral no está todo hecho, aún hay que adecuar más la realidad a la legalidad", ha asegurado hoy el presidente de CEOE, Juan Rosell, durante la asamblea anual de esta organización. Con ello se refería a que los empresarios siguen demandando cambios legales "que permitan a las empresas reestructurarse, adaptarse a la realidad".

En otras palabras, Rosell ha demandado mayores facilidades para que las empresas puedan despedir y bajar salarios a sus trabajadores "antes que cerrar". En su opinión, aunque la reforma laboral ya avanzó en dar mayor flexibilidad al empresario para hacer reestructuraciones internas, estos últimos cambios "no serán suficientes cuando se han destruido 250.000 empresas en la crisis".

Por ello, las siguientes reformas laborales deberían permitir, en opinión de Rosell, "que cuando a una empresa le caen las ventas y entra en pérdidas, le sea fácil reestructurarse y no cerrar". Y añadió que tanto la regulación de entrada al mercado laboral como la salida "está en entredicho en todas partes como Italia y Francia". "Todos buscamos como crear más empleo", ha añadido.

En definitiva, lo que está demandando Rosell con estas palabras es mayores facilidades para contratar y para despedir. "Y poner la legislación en marcha para la próxima crisis, que llegará", ha asegurado.

Rosell ha repasado el panorama socioeconómico de España y se ha mostrado satisfecho de cuestiones como la recuperación del crédito para empresas y familias y la reforma financiera,"que ahora está ya bajo control", ha indicado. Si bien ha destacado "dos puntos negros en la economía: "el déficit y el endeudamiento, que hay que corregirlos con la máxima urgencia".

Simplificación fiscal y control de gasto público

Asimismo y relacionado con esto último el líder de los empresarios ha apuntado que aún falta "mucha simplificación legislativa en materia fiscal" y "queda muchísimo por hacer en la reestructuración de las Administraciones" y el control del gasto público.

Dicho todo esto, ha sentenciado: "estamos saliendo de la crisis y no saldremos hasta que ganemos la batalla al paro". En este punto, ha sugerido dos cuestiones no exentas de polémica: la necesidad de aumentar la vinculación de las prestaciones por desempleo a la formación del parado y que los desempleados hagan trabajos sociales.

Respecto a estas cuestiones ha dicho: "a cambio de la importante cantidad que se está gastando en ellos (los parados) deben estar totalmente abiertos a recibir formación". Y en cuanto a los trabajos sociales para desempleados, ha asegurado que "con ello les va a ir bien, porque muchos de los que no están activos están deseando ponerse otra vez en el circuito".

Si bien, ha augurado que "en los próximos meses bajaremos la fatídica barrera de los cuatro millones de parados". Aunque no se ha atrevido a concretar cuándo se producirá este hecho que, podría ser este mismo mes de junio, "por que me dicen desde el sector turístico que este mes está siendo espectacular".

"Hay que acabar con el griterío"

Rosell se ha referido también a la actual situación política. Por una parte ha restado importancia al auge de los nuevos partidos como Podemos o Ciudadanos, al asegurar que eso no les causa a los empresarios "ninguna preocupación".

"Los empresarios no nos quedamos con ni con la vieja política ni con la nueva, sino con la buena, la real y la pragmática; la que sabe que los medios son finitos, no infinitos, y que con poco hay que hacer el mayor número de cosas posible", se posicionó Rosell en el debate sobre el bipartidismo o la llegada de nuevas formaciones políticas.

Respecto a la corrupción, Rosell ha dicho que "se debe combatir a los indeseables que han saqueado". Pero, dicho esto, a renglón seguido añadió que "también hay que tener cuidado con los que quieren hacer saltar todo por los aires, sin números y sin business plan".

Finalmente ha hecho un llamamiento a algo que sí parece preocupar a los patronos y es la crispación política generada tras las elecciones del 24 de marzo. "Hay que acabar con el griterío", ha insistido. "Estamos muy nerviosos y tenemos que analizar las cosas con calma, y dar tiempo a que se puedan hacer las cosas", ha concluído.

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