Intentan reabrir la planta madrileña

Coca-Cola critica la “okupación” de Fuenlabrada

Consideran que si no se les permite el acceso no podrán cumplir la sentencia

"El estado de abandono hace imposible reabrir"

La planta de Fuenlabada cuando todavía estaba en funcionamiento.
La planta de Fuenlabada cuando todavía estaba en funcionamiento.

Operarios de Coca-Cola Iberian Partners, la embotelladora de la marca de bebidas, acudieron el viernes a la madrileña planta de Fuenlabrada con el fin de iniciar los trámites para la puesta en marcha de la fábrica. La compañía afirma que no pudo entrar a las instalaciones por culpa de los trabajadores que allí se encuentran acampados.

Ante estos hechos, fuentes de la dirección de Iberian Partners denunciaron ayer la “okupación” de una "propiedad privada" por parte del campamento organizado hace año y medio por los trabajadores despedidos. “Se arrogan la potestad para no dejar entrar a una propiedad privada”, continúan dichas fuentes.

“Es indispensable poder entrar para cumplir la sentencia, si no se permite la entrada será imposible cumplirla”, asevera. La empresa considera que hay un “estado de deterioro” tras año y medio que tiene “riesgos físicos para las personas”. “El estado de abandono hace imposible la reapertura”.

Iberian Partners está obligada a reincorporar a todos los trabajadores despedidos en el ERE efectuado hace 16 meses. El Tribunal Supremo dictaminó que aquel expediente era nulo. Entre los planes para aplicar la sentencia, la compañía optó por reabrir como una centro de investigación y logística.

Los sindicatos han rechazado esta decisión, ya que consideran que debe reabrir como un lugar de producción, que era su función previa al cierre. Los trabajadores de Fuenlabrada emitieron el viernes un comunicado en el que defendían que no impidieron el paso de los representantes de Iberian Partners, que acudieron con un notario, sino que pidieron que se les informara sobre el plan para la reactivación de la fábrica. Algo que según ellos no aportaron.

Los más de 200 trabajadores de la planta madrileña consideran que la reincorporación tiene que ser “en las condiciones previas al despido” y que la nueva función del centro contradice la sentencia del Tribunal Supremo.

Los trabajadores lamentaron en su comunicado del viernes que “la actitud de la empresa viene demostrando en estos últimos tiempos, ahora respaldada con notarios, pretende menoscabar y desprestigiar a los empleados y a sus representantes ante la sociedad”. CC OO concluyó defendiendo que “estas estrategias propician un aumento de la conflictividad y el distanciamiento del diálogo”.

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