Rivera se lleva los mayores aplausos

Mas juega fuera de casa en el Círculo de Economía

Si fuera fútbol, Mas hubiera escuchado algún silbido tras su intervención

La figura de Albert Rivera cotiza al alza entre los empresarios

El presidente de la Generalitat, Artur Mas durante su intervención en la inauguración de la XXXI Reunión del Círculo de Economía en Sitges.
El presidente de la Generalitat, Artur Mas durante su intervención en la inauguración de la XXXI Reunión del Círculo de Economía en Sitges. EFE

Hubo un tiempo en el que Convergència i Unió (CiU) era el partido indiscutible del empresariado catalán, por encima del Partido Popular. La apuesta soberanista del presidente de la Generalitat, Artur Mas, directa y sin las ambigüedades del pasado, ha derivado en un proceso de desapego que hoy ya parece irreversible. Es una de las lecturas que deja la reunión anual del Círculo de Economía, el lobby catalán que aglutina a empresarios y académicos.

El líder catalán acude cada año a este evento que se organiza a finales de mayo en Sitges. Intervenía cuando era líder de la oposición del Gobierno de José Montilla y no ha fallado a la cita desde que es presidente. Si se compararan las grabaciones de todas las intervenciones de Artur Mas en la reunión anual del Círculo de Economía se detectaría como los aplausos menguan cada año que pasa. Mas inauguró ayer la XXXI edición y la lejanía entre el presidente y los empresarios se hizo evidente. Si fuera fútbol, es probable que el presidente de la Generalitat hubiera escuchado silbidos. Pero es política y economía. El rechazo se muestra de forma más sutil. Por ejemplo, aplaudiendo a rabiar al líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

El joven político lleva años en la escena política catalana, pero nunca había sido invitado por los empresarios del Círculo de Economía. Ayer se estrenó y se hizo evidente que Rivera, a diferencia de Mas, jugaba en casa. Se llevó los mayores aplausos, muy por encima de Mas y también del ministro de Economía, Luis de Guindos, que también acudió a la cita. Ciudadanos, que encarna ese “Podemos de derechas” que reclamó el presidente del Banco Sabadell y vicepresidente del Círculo de Economía, Josep Oliu, tiene un discurso moderado que gusta en estos foros. Nada de radicalismos y nada de rupturas.

El presidente del Círculo de Economía, Anton Costas, pidió que regresara el Mas del pasado, el que no era independentista y seguía la tradición del catalanismo pactista y conservador. El presidente de la Generalitat recordó que le echaron a patadas de Moncloa cuando reclamó el pacto fiscal, es decir, un modelo de financiación similar al del País Vasco. Defendió que esa senda se había agotado prácticamente y destacó que tenía la obligación de escuchar a tantos catalanes que salen cada año a la calle clamando por la independencia. Uno de los asistentes a la conferencia inaugural de Mas le planteó el siguiente dilema: “Soy votante de CiU, conservador, catalanista y no independentista, ¿a quién debo votar?”. Mas le respondió que debía seguir apoyando a Convergència, pero en el aire quedó la sensación de que el presidente de la Generalitat acababa de perder un voto.

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