El Foco

Planes PIVE eficaces

Al inicio de la actual legislatura, España sufrió las consecuencias de la crisis económica y financiera mundial y sus agravantes derivados de la política económica seguida. El escaso dinamismo de la demanda y el difícil acceso a la financiación afectaban a todas las empresas, no siendo la actividad industrial una excepción. En este contexto, el sector de automoción, que históricamente ha sido uno de los principales sectores dinamizadores de la economía, también sufría su propia crisis. La demanda cada vez más débil del mercado interno, el exceso de capacidad en las plantas y la atonía de los mercados exteriores, principalmente de la UE, nuestro principal cliente, eran solo algunas de las cuestiones que preocupaban al sector.

La reducida demanda de los últimos años había elevado también la edad media del parque de vehículos, lo que incidía negativamente en la seguridad vial, en las emisiones de CO2 y otros agentes contaminantes, empeorando la calidad del aire de nuestras grandes ciudades, así como en el consumo energético del sector transporte y nuestra dependencia exterior. Ante esta situación, el Gobierno, a través del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, puso en marcha en septiembre de 2012 un nuevo programa de incentivos al vehículo eficiente (Plan PIVE).

Con su lanzamiento, el Gobierno también daba una señal de confianza y apoyo hacia un sector estratégico y animaba a seguir trabajando en la mejora de todos los factores que pudiesen incidir en su competitividad. La favorable acogida del Plan desde su primera edición y el efecto positivo que ha ido produciendo año tras año han propiciado su continuidad.

En una primera fase, el Programa se orientaba principalmente a conseguir el objetivo de una renovación amplia del parque circulante español (aceleradamente envejecido por los efectos de la crisis económica) y de impulso al mercado en España. En las últimas ediciones, en un contexto de recuperación económica y crecimiento, el programa se ha adaptado mediante condiciones más exigentes respecto a los vehículos a retirar del parque circulante.

El sector de la automoción históricamente ha sido uno de los principales dinamizadores de la economía

A lo largo de todas sus ediciones, los PIVE han demostrado amplios efectos positivos en ámbitos como la producción, el empleo, la inversión y las exportaciones o en la distribución y mercado publicitario.

De hecho, la producción de vehículos en 2014 en España ha registrado el mejor dato en cinco años, superando los 2,4 millones de vehículos fabricados, conseguido, en gran parte, gracias a los PIVE. Con ello, España ha vuelto a posicionarse como segundo productor de vehículos en la UE y noveno a nivel mundial.

El incremento de la producción ha tenido un reflejo importante en la creación de empleo, situándose la fabricación de vehículos y componentes entre los 10 primeros sectores industriales que más puestos de trabajo han creado en el año 2014.

La industria del automóvil ha continuado reforzando su apuesta por España, un país que genera confianza entre las grandes marcas mundiales. En los últimos tres años, los fabricantes han realizado compromisos de inversiones de más de 4.000 millones de euros. Y muy recientemente hemos conocido la decisión de otros 4.200 millones de euros en inversión a sus plantas en España entre los años 2015 y 2019, una de las mayores inversiones industriales en la historia del país, destinada a equipos, instalaciones e I+D en las fábricas de Volkswagen en Navarra y de Seat en Martorell (Barcelona). Esta confianza se reafirma en el hecho de que las marcas continúan asignando la producción de sus nuevos modelos a las plantas españolas. Mientras que en el año 2013 se producían en España 39 modelos, el año 2015 terminará con 45 modelos distintos.

La producción de vehículos en 2014 registró el mejor dato en cinco años, en gran parte, por el Plan PIVE

Estas inversiones en el sector y los esfuerzos de las empresas de los últimos años han tenido su efecto también sobre las exportaciones. El sector exporta el 85% de los vehículos producidos, de manera que en el año 2014 se superaron los dos millones de vehículos exportados. Gracias a ello, la balanza comercial de vehículos ha acumulado por segundo año consecutivo (2013 y 2014) un saldo positivo de 16.000 millones de euros, situándose en un nivel 10 veces superior al nivel pre crisis. Durante el periodo de vigencia de los planes PIVE, la balanza de pagos ha tenido signo positivo.

Los planes PIVE se han convertido en una referencia europea. Su orientación a la eficiencia energética, la contribución equivalente de las marcas de automóviles conjuntamente con la del Gobierno, la obligatoriedad de achatarramiento y la concatenación y continuidad de los planes sostenida a lo largo del tiempo, están generando retornos en términos de incremento de mercado, producción, seguridad y eficiencia energética muy por encima de otros programas europeos.

De esta manera, España se ha situado como la locomotora del mercado europeo en el sector de automoción con un comportamiento claramente más positivo que el observado en otros países como Alemania o Francia.

El balance del periodo iniciado con la puesta en marcha de los PIVE ha sido muy positivo. Se han puesto las bases para que en los próximos años esta tendencia continúe, pero este escenario favorable no debe servir para el conformismo: antes bien, seguiremos trabajando hacia el futuro en beneficio de la industria y de España, asegurando el crecimiento sostenido y el empleo.

José Manuel Soria es ministro de Industria, Energía y Turismo

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