Editorial

Un sector alimentado por la I+D

El mercado farmacéutico en España ha comenzado a crecer con contundencia tras los años de recortes que trajo consigo la crisis. Si en 2013, el sector se recuperó un tímido 0,7%, el año pasado lo hizo ya por encima del 2%. El motivo de este despegue está en el tirón de los nuevos y caros fármacos con patentes que las grandes multinacionales han introducido en los hospitales para hacer frente a patologías como el cáncer, el VIH o la hepatitis C. Las multinacionales farmacéuticas lideran un mercado en el que los nombres españoles tienen una presencia menor. Diez compañías –encabezadas por Novartis, Pfizer y Johnson & Johnson– cuentan con una cuota de mercado del 44%, que asciende al 61% en el canal hospitalario. Fuera de esos primeros puestos se sitúan las compañías españolas: Esteve, en la posición 14, Cinfa en el puesto 16 y Grifols en el 20. En el caso del mercado de genéricos, Esteve y Cinfa se cuelan entre las diez primeras por ventas en farmacias. Gran parte de los laboratorios españoles están buscando ahora ingresos en el sector exterior, dentro del pequeño nicho de mercado donde están especializados.

El crecimiento del mercado farmacéutico en España estará en torno al 1% este año, según datos de la consultoría especializada IMS Health. El motor que impulsará ese repunte serán las ventas a hospitales mientras que el negocio de las farmacias quedará reducido a un incremento del 0,3%. Se trata de un crecimiento moderado, que está en la línea del previsto en otros países europeos, y que se explica por la férrea contención del gasto farmacéutico como consecuencia de la necesidad de cumplir con los objetivos de consolidación fiscal. Solo países como Estados Unidos, Canadá o Reino Unido continúan creciendo por encima del 4%. En ese horizonte de austeridad, que en España se mantiene desde 2010 por sucesivos decretos que han rebajado varias veces el precio de los fármacos, se encuadra el acuerdo que la patronal del sector, Farmaindustria, ha firmado con Hacienda, en el que limita el crecimiento del sector a la previsión del PIB, es decir, un 2,9% a finales de año.

Las farmacéuticas españolas son las empresas que más volumen económico destinan a la I+D y uno de los sectores más activos en cuanto a internacionalización. Dado que las patentes constituyen el activo más valioso para competir en el mercado farmacéutico, España debe apostar por aumentar en lo posible los incentivos para que tanto el tejido empresarial como las universidades y centros de investigación dediquen personal humano, recursos económicos y tiempo a este objetivo. Se trata de una inversión a futuro y que redundará no solo en beneficio del sector farmacéutico, sino en el del conjunto de nuestra economía.

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