Los resultados traerán jornadas de volatilidad

La City se prepara para un gobierno incierto el 7 de mayo

Gran Bretaña celebra el día 7 unas elecciones que prometen dejan un parlamento disperso

El mercado prevé un tiempo de incertidumbre y volatilidad tras los comicios

El primer ministro británico, David Cameron
El primer ministro británico, David Cameron EFE

Serán las elecciones más impredecibles en una generación. Así resume Barclays, desde el mismo corazón de la City londinense, la incertidumbre que rodea a los comicios legislativos que se celebran en Reino Unido el próximo jueves 7 de mayo. Los sondeos apuntan a un empate virtual entre los dos grandes partidos, el conservador y el laborista, pero sin que ninguno de los dos logre votos suficientes para gobernar en solitario, lo que obligará previsiblemente a alianzas que podrían incluir no solo a dos sino hasta tres formaciones políticas. El resultado de las elecciones se presenta muy incierto pero la duda no se resolverá el 7 de mayo sino que abrirá un nuevo período de incertidumbre y negociaciones políticas hasta que termine de formarse gobierno.

Las elecciones concentran la atención de la City desde hace semanas y si bien los expertos coinciden en que el resultado y el futuro gobierno, sea cual sea, no va a enturbiar las previsiones de crecimiento que se esperan para la economía británica ni para la evolución de la libra, en manos de las decisiones del Banco de Inglaterra, sí están siendo ya un factor de volatilidad que seguirá presente en el mercado en las siguientes semanas. Y también hay elementos en el programa político de los principales candidatos capaces de despertar inquietud entre los inversores si no a día de hoy, sí en el medio plazo. En especial, la promesa lanzada por David Cameron, actual primer ministro y candidato conservador, de convocar un referéndum sobre la permanencia de Gran Bretaña en la UE si sigue al frente del gobierno.

Victoria 'tory'

El parlamento británico cuenta con 650 escaños, si bien no se prevé que ni Cameron ni su rival más directo, Ed Miliband, alcancen por sí solos los 326 escaños necesarios para una mayoría de gobierno. Estas elecciones van a romper un equilibrio de décadas en la alternancia en el poder entre conservadores y laboristas y van a dar un papel clave y determinante a los pequeños partidos. Pese a reconocer lo reñido e imprevisible de los comicios, Nomura apuesta por un gobierno de minoría de Cameron en coalición con el partido democrático Unionista de Irlanda del Norte (DUP) y el apoyo del Liberal Demócrata, anterior socio de gobierno.

Citi señala que desde 1945, el mercado británico se ha revalorizado el 2224%, con un balance más favorable durante los gobiernos conservadores –con una ganancia acumulada del 759% y anualizada del 14,6%– que con los laboristas –revalorización del 555% y anualizada del 11,5%–. De cara a un nuevo mandato, el banco estadounidense no aprecia riesgos en el corto plazo, a un año y medio vista, capaces de enturbiar su pronóstico de un crecimiento económico para Reino Unido de entre el 2% y el 3% para los próximos dos años. “Un gobierno liderado por los conservadores traería un discreto riesgo de salida de la Unión Europea –por la convocatoria del referéndum–, mientras que un gobierno liderado por los laboristas podría estar menos aliado con el mundo de los negocios y traer ciertas inquietudes fiscales, aunque las diferencias entre los dos principales partidos en materia fiscal no son grandes”, reconoce Citi.

Victoria laborista

Prueba de los interrogantes que plantea el resultado de las elecciones británicas es que no hay un consenso claro en la banca sobre quién será el partido que lidere el gobierno. Royal Bank of Scotland apunta a una mayor probabilidad de un gobierno liderado por el candidato laborista Ed Millband, aunque con el apoyo del Partido Nacionalista Escocés (SNP). Esta fuerza apunta a convertirse en la gran novedad de la legislatura, ya que los sondedos le conceden hasta 50 de los 59 escaños que tiene Escocia en la Cámara de los Comunes, un avance arrollador frente a los 6 de la última legislatura. La líder del SNP, Nicola Sturgeon, ha ofrecido su apoyo al líder laborista, aunque este ha rezachado frontalmente formar una coalición por sus reclamaciones independentistas, aunque no descarta pactos puntuales.

“Un gobierno laborista apoyado por el SNP es nuestro principal escenario de riesgo en términos de sentimiento de mercado”, sostiene Nomura. En su opinión, elevaría la especulación sobre una nueva consulta independentista en Escocia, sumando una incertidumbre política más. Por el contrario, quita hierro a las dudas que una victoria conservadora sembraría entre los inversores por la convocatoria de una referéndum sobre la permanencia en la UE. Recuerda que aún no se sabe cuándo se celebraría, con fecha límite a finales de 2017, y de convocarse para entonces, el mercado ya habría encajado acontecimientos como el alza de tipos de la Fed o el fin de los estímulos del BCE. “Nuesto análisis político considera ahora menos probable un triunfo del sí en un referéndum sobre la salida de la Unión Europea”, añade Nomura.

El mercado

La proximidad de las elecciones ha acentuado la volatilidad del mercado británico en mucha mayor medida que en las elecciones de 2010, según apunta Bank of America Merrill Lynch. En parte por el entorno internacional de mercado y en buena parte también por la elevada fragmentación que se prevé para la Cámara de los Comunes. Aun así, Gran Bretaña ha seguido atrayendo a la inversión en los últimos meses gracias a la baja rentabilidad de la deuda de la zona euro, que impulsa a la búsqueda de ganancias en otras zonas, y al impulso que han dado al Ftse operaciones corporativas como la compra de British Gas por parte de Shell. El riesgo político no impide que el Ftse cotice en máximos históricos y la libra, en récord de siete años frente al euro.

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