La valoración ha de superar los 475 millones

Premio para los directivos de Euskaltel por el debut en Bolsa

Los gestores ganarán dinero si la empresa de cable se valora a más de 475 millones

El rango oscila entre los 1.000 y los 1.500 millones

Edificio de Euskaltel.
Edificio de Euskaltel.

La sexta operadora española de banda ancha de España, Euskaltel, diseñó en el verano de 2013 un plan de incentivos para sus directivos y sus empleados más principales. Ylo vinculó a su salida a Bolsa. Los beneficiarios del plan forman parte de su comité de dirección, son los consejeros y también hay “empleados clave”.

El objetivo del programa ideado por la empresa que preside Alberto García Erauzkin es permitir a estas personas “participar en la apreciación del valor de la acción” de Euskaltel, según el informe anual de 2013, el último publicado.

Un portavoz de la empresa con sede en Vizcaya ha asegurado desconocer el número exacto de beneficiarios, a los que se exige la permanencia en la empresa.

Euskaltel ha tomado como valor inicial respecto al que se premiará un eventual aumento “la transacción realizada como consecuencia de la entrada de nuevos accionistas durante el mes de diciembre de 2012, y de la evolución durante el ejercicio 2013 de las principales magnitudes”. Las firmas de capital riesgo Trilantic e Investindustrial entraron a través de una ampliación de capital que valoró la compañía en un total de 475 millones de euros (75 euros por acción). Ambas sociedades controlan ahora el 48,1% de Euskaltel.

Así, el programa de incentivos de Euskaltel permite a sus beneficiarios sacar partido de la plusvalía que obtendrán las firmas de capital riesgo cuando vendan en Bolsa. Es decir, si Euskaltel debuta en el rango más alto y optimista –de entre 1.000 y 1.500 millones, los beneficiarios conseguirían una rentabilidad de más del 200% respecto a su inversión inicial. En todo caso, no se les entregarán acciones, la liquidación se hará en efectivo. Si el precio de referencia del debut de Euskaltel, previsto para junio o inicios de julio, se establece en 150 euros por acción (actualmente el número de acciones de Euskaltel es de 6,3 millones), los beneficiarios recibirán unos 75 euros en metálico por título.

Equivalente al 0,6%
El plan supone la entrega de una especie de acciones sin derechos de voto, pero sí con atribuciones económicos. Las personas a las que se les permite participar deben hacer un desembolso inicial. Han de pagar por las acciones el mismo precio que abonaron Trilantic e Investindustrial en su ampliación.

A cierre de 2013, los partícipes disponían de una inversión de 2,8 millones de euros, equivalentes a aproximadamente el 0,6% del capital de Euskaltel. La compañía, además, ha facilitado esta inversión con préstamos “al tipo de interés legal”. De los 2,8 millones de euros del plan, 1,9 millones son préstamos.

Fuentes próximas a la empresa añaden que “el rendimiento de la inversión efectuada puede ser negativo si la variación de Euskaltel es negativa en el periodo considerado, por lo que es un plan para incentivar (con expectativas de rendimiento positivo de la inversión) y fidelizar (exige permanencia), pero que conlleva un riesgo para los inversores destinatarios”. La empresa, que contaba con 264.724 líneas de banda ancha fija a cierre del año pasado, especificó cuando creó el plan de incentivos que esperaba que se produjera un evento de liquidez antes del vencimiento del programa. En otras palabras, Euskaltel anticipaba su próxima salida a Bolsa, operación para la que se han alineado varios factores, como el fuerte apetito extranjero, las elevadas valoraciones y el plan de compras del BCE.

El requisito para que el plan surta efecto es que la salida a Bolsa se realice por al menos el 50% del capital. Los actuales accionistas –Kutxabank (que controla el 49,9%), el capital riesgo (48,1%) e Iberdrola (2%)– decidirán el porcentaje del que se desharán una vez se haya establecido el rango orientativo de precios, como publicó ayer CincoDías. Los coordinadores de la operación, que previsiblemente no contará con tramo minorista –como ha ocurrido con Saeta Yield, Naturhouse, Cellnex Telecom y Talgo– son JPMorgan y UBS, Rothschild es asesor y entre los colocadores estará Citigroup.

Fuentes del sector afirman que la salida a Bolsa de Euskaltel facilitará a la teleco la compra de otras operadoras de cable. La gallega R, de la que CVC tiene el 70%, y la asturiana Telecable, controlada por Carlyle en un 85%, son dos objetivos claros.

Del peligro de quiebra al aterrizaje en el mercado

Euskaltel ha revivido en los últimos años, tras una profunda crisis que le llevó al borde de la quiebra. Esta crisis se originó en un conflicto con Orange, tras la ruptura de la alianza en telefonía móvil que ambos grupos mantuvieron hasta 2006. Finalmente, tras un largo litigio, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco acordó en 2013 validar un laudo de un Tribunal de París, que su vez recogía una sentencia de un órgano judicial suizo, en la que se condenaba a Euskaltel a pagar 222 millones de euros a Orange por supuestos perjuicios tras la ruptura de la citada alianza.
Esta crisis provocó medidas duras de ajuste, que incluyeron la externalización de actividades, con la consiguiente salida de empleados. Además, Euskaltel decidió suprimir su popular equipo ciclista, que se había convertido en uno de los iconos del deporte vasco.

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