Tribuna

El auténtico rescate

España, en el mes de octubre del año pasado, firmó el acuerdo con la Comisión Europea (CE) por el que va a recibir los fondos europeos de cohesión, incluidos los destinados al sector agrícola y pesquero, por valor de alrededor de 40.000 millones de euros para los próximos cinco años.
De estos casi 40 mil millones, 28.580 millones de euros están asignados a la financiación de la totalidad de la política de cohesión para el período 2014-2020 (incluida la financiación del programa de la garantía juvenil europea). Asimismo, también se prevé que España reciba 8.290 millones de euros para desarrollo rural y 1.160 millones de euros para el sector de la pesca y el sector marítimo.

Las prioridades de España establecidas en el acuerdo de asociación con la Comisión Europea incluyen el aumento de la participación en el mercado de trabajo y la productividad laboral, así como la mejora de la educación y la capacitación, las políticas de inclusión, con especial atención a los jóvenes y los grupos más vulnerables, el apoyo a la adaptación del sistema productivo a actividades de mayor valor añadido mediante la mejora de la competitividad de las pymes y la promoción de un entorno empresarial favorable a la innovación y el fortalecimiento del sistema de I+D+i. Ésta recibirá una financiación de unos 4.400 millones de euros.

También se pretende fomentar el espíritu empresarial, luchar contra la exclusión social y contribuir al desarrollo de una economía respetuosa con el medio ambiente y eficiente en el uso de los recursos.

Según el comisario europeo de Política Regional, Johannes Hahn, se ha adoptado un plan de inversión vital, que coloca a España en la vía del crecimiento y el empleo para los próximos 10 años. Este Acuerdo de Asociación refleja la determinación conjunta de la Comisión Europea y de España de utilizar los fondos de la UE de la manera más eficiente posible. Hahn, además, ha pedido que las inversiones sean “estratégicas” y ha destacado la necesidad del “compromiso de todas las partes para garantizar la puesta en marcha de programas de calidad” a partir de las ayudas europeas.

Las autoridades nacionales y regionales de toda Europa han preparado estrategias de investigación e innovación para la especialización inteligente (estrategias de RIS3) a fin de que los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos puedan utilizarse de forma más eficaz y puedan aumentarse las sinergias entre las diferentes políticas regionales, nacionales y de la UE, y las inversiones públicas y privadas.

Las estrategias de RIS3 consisten en agendas integradas de transformación económica territorial que se ocupan de cinco asuntos importantes:

  • Se centran en el apoyo de la política y las inversiones en las prioridades, retos y necesidades clave del país o región para el desarrollo basado en el conocimiento. 
  • Aprovechan los puntos fuertes, ventajas competitivas y potencial de excelencia de cada país o región. 
  • Respaldan la innovación tecnológica, así como la basada en la práctica, y aspiran a estimular la inversión del sector privado. 
  • Involucran por completo a los participantes y fomentan la innovación y la experimentación. 
  • Se basan en la evidencia e incluyen sistemas sólidos de supervisión y evaluación.

España es el país que, después de Grecia, más fondos europeos recibió en las últimas décadas y, aun así, se ha visto seriamente afectada por la crisis. Por ello, lo que toca ahora es que esos nuevos fondos europeos, gestionados tanto por la Administración central como por las autonómicas, se destinen de forma efectiva a fomentar, activar y desarrollar, entre otras, políticas y programas que aseguren el crecimiento empresarial y el empleo.

Bienvenidos sean los millones. Ahora, a utilizarlos debidamente.

Omar Garzesi es director de ayudas e incentivos I+D+i de Deloitte Abogados

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