Los operarios industriales son los más fáciles de reinsertar

Cómo intentar recolocar a un despedido

En la imagen, un grupo de personas hacen cola en una oficina del servicio público de empleo en Alcalá de Henares (Madrid).
En la imagen, un grupo de personas hacen cola en una oficina del servicio público de empleo en Alcalá de Henares (Madrid).

Al margen de los servicios públicos de empleo, las ETT y las agencias de colocación, hay todo un sector empresarial dedicado a encontrar empleo a trabajadores que han sido despedidos. Se trata de las empresas de recolocación o, también conocidas por su nombre en inglés, de outplacement. Estas empresas prestan sus servicios a compañías que deciden acometer un despido colectivo en su plantilla y, como parte de la contraprestación a los despedidos, les pagan un plan para ayudar a su recolocación.

"Se trata de encontrar empleo en el menor tiempo posible para la persona que ha sido despedida, generalmente en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de extinción", explica Juan José Berbel, director general de MOA, empresa de recolocación de la multinacional de recursos humanos BPI Group.

En España, el sector está regulado en la actualidad por la última reforma laboral de 2012. Según esta norma, toda empresa que haga un despido colectivo que afecte a más de 50 trabajadores está obligada a contratar los servicios de una empresa de recolocación para asesorar a los despedidos. Estos servicios tienen un coste muy variado que puede ir desde los 700 a los 4.000 euros o más por trabajador, en función de la dificultad de su recolocación y del tipo de plan de asesoramiento que se contrate.

En el caso de MOA BPI Group, a cada uno de los despedidos que participan uno de sus planes --que suelen durar entre seis y nueve meses por lo general-- se le asigna un tutor que le "acompañará" durante el tiempo que dure su plan en la búsqueda activa de un nuevo puesto de trabajo. Le enviará ofertas de empleo adecuadas cada 48 horas, ensayará con el candidato posibles entrevistas laborales, le confeccionará su perfil profesional para las redes sociales etc.

El pasado año, esta empresa asesoró a 2.600 candidatos de los que ocho de cada diez encontró algún tipo de salida laboral. En concreto, el 42% se recolocó en otro empleo asalariado; el 26% apostó por un proyecto personal como salidas al exterior, esperar a la prejubilación o dedicarse temporalmente al voluntariado; el 17% optó por montar su propio negocio (este porcentaje se eleva al 30% en el caso de los directivos); y, el 16% restante siguió formándose.

Pero lo que más valoran los directivos de MOA es haber reducido en 2014 el tiempo medio para recolocar a un despedido de los 6,2 meses de 2013 a 5,8 meses el pasado año. Y durante los primeros meses de 2015 este tiempo sigue reduciéndose, según asegura Berbel.

El colectivo de hombres entre 35 y 45 años es el que presenta mejor tasa de recolocación, ya que más de la mitad está en la salida profesional por la que ha optado en menos de seis meses. En el caso de las mujeres esta tasa es de un 30% y su edad media se eleva a entre 40 y 45 años. En cuanto el sector económico donde es más fácil recolocar a un despedido, la industria fue la que más contrató, empleando a uno de cada tres de los trabajadores que formaron parte de los planes de MOA el pasado año.

Los operarios de producción fueron los perfiles más demandados (en el 16% de los casos). Un 30% de estos profesionales asesorados por esta compañía encontraron un nuevo empleo en menos de tres meses, siete puntos por encima del grupo de comerciales y de perfiles de administración y mantenimiento, que fueron los siguientes más reclamados por las empresas.

Según los datos analizados por esta empresa de recolocación, los candidatos con una licenciatura casi duplican la tasa de recolocación con éxito en menos de seis meses en comparación con los candidatos que cursaron únicamente estudios obligatorios (EGB o ESO).

 

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