En 2014, la tasa fue del 9,8% de la renta disponible

Cae la tasa de ahorro, ¿qué opciones tenemos?

Cae la tasa de ahorro, ¿qué opciones tenemos?

Conseguir ahorrar una cantidad de dinero por pequeña que sea está siendo una tarea pendiente para los españoles. Así lo demuestran los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) respecto a las Cuentas Trimestrales no Financieras de los Sectores Institucionales correspondientes al cuarto y último trimestre de 2014, y es que la tasa de ahorro de los hogares cierra el año en su conjunto en un 9,8% de su renta disponible, es decir, 0,9 puntos por debajo de la tasa de ahorro del año 2013.

¿Por qué ocurre esto? A pesar de ser el ahorro una de las prioridades para los españoles –así lo enunciaba a principios de año una encuesta de Showroomprive, afirmando que ahorrar dinero era el principal propósito para las españolas este 2015-, los datos que salen a la luz en referencia al año pasado no invitan a pensar que efectivamente el propósito se cumpla, aunque todo puede ocurrir. La explicación de la caída de la tasa de ahorro respecto al 2013 reside según el INE en que a pesar de que la renta disponible de los españoles ha aumentado un 1,4% durante el 2014 –los asalariados percibieron una mayor remuneración-, también se ha dado un incremento del 2,3% del gasto en consumo final. Aunque el ahorro que las instituciones sin fines de lucro y los hogares consiguieron alcanzó los 67.489 millones de euros en 2014, quedó por debajo del generado en el 2013.

¿Qué opciones para el ahorro tenemos?

En la planificación reside gran parte del secreto. Es importante tener claro cuáles son los gastos fijos mensuales y establecer con ellos un presupuesto. Según los expertos, para que el ahorro no solo consista en aquello que a final de mes no hemos gastado, convendría fijar una pequeña cantidad al mes como si fuese una partida más de gasto fijo, de modo que no lo tengamos en cuenta a la hora del presupuesto mensual y vaya directamente a la “hucha”.

Además de una correcta planificación, la comparación y los productos de ahorro adecuados forman parte de la ecuación para el ahorro.

  • Cuentas remuneradas. Aunque están experimentando bajadas en el interés que otorgan, son una buena forma de empezar el camino del ahorro. Además de tener el dinero disponible en cualquier momento proporcionan una rentabilidad que puede ser interesante para los ahorradores más tradicionales. Algunos ejemplos como la cuenta inteligente de EVO Banco, con una remuneración del 1,10%TAE en su cuenta remunerada, la Cuenta Naranja de ING Direct con una rentabilidad del 1,90% TAE los tres primeros meses, la Cuenta Remunerada de Bankinter con una rentabilidad del 5,00% TAE el primer año o la propia cuenta de ahorro COINC con una remuneración del 1,10%TAE.

  • Depósitos. Su rentabilidad está en mínimos, ya poco –o directamente nada- que da de los depósitos que ofrecían una rentabilidad del 4%. Hoy día son pocos los que apenas alcanzan el 2%. Son un producto indicado para quienes mayor aversión al riesgo tienen.
  • Fondos de Inversión. A falta de depósitos con rentabilidades atractivas, los fondos de inversión se han convertido en una principal alternativa para el ahorro. Se asume un mayor riesgo, aunque teniendo en cuenta que el Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN) garantiza 100.000 euros como máximo a clientes cuyas entidades estén adheridas. Según los datos de Inverco (Asociación de Instituciones de Inversión Colectiva y Fondos de Pensiones), la rentabilidad media interanual para todos los fondos se situó en el 4,65%.
  • Planes de pensiones. Para aquellos que estén pensando en un ahorro más a largo plazo, los planes de pensiones están gozando de unas rentabilidades reforzadas, tanto es así que en enero la rentabilidad media anual para la totalidad de los planes se situó en el 7,5% según los datos de Inverco.

Distintas opciones, desde la más casera como es la típica hucha, hasta las pensadas para una vez llegue el momento del retiro laboral. Sea cual sea el objetivo, reunir un pequeño colchón económico sobre el que tener cierta seguridad es posible.

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