Más de 2,27 billones en deuda soberana cotiza en negativo

El Banco de Basilea advierte contra la rentabilidad negativa de la deuda

Imagen de una moneda de un euro.
Imagen de una moneda de un euro. EFE

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) ha subrayado las “condiciones inéditas” generadas en los mercados de deuda soberana por la política monetaria de los bancos centrales, ya que algunos bonos cotizan con rendimientos negativos, y ha alertado de que esta situación “sin precedentes” puede tener “repercusiones significativas” en el sistema financiero.

El BPI subraya que a finales de febrero unos 2,4 billones de dólares (2,27 billones de euros) en deuda soberana a largo plazo en todo el mundo cotizaba con rendimientos negativos, de los que más de 1,9 billones de dólares (1,79 millones de euros) habían sido emitidos por soberanos de la zona del euro.

La institución añade que desde entonces la tendencia a la baja ha persistido y las últimas cifras indican que los rendimientos soberanos de la deuda alemana, francesa y suiza eran negativos hasta cuatro, seis y diez años, respectivamente.

“En 'Las aventuras de Tom Sawyer', Mark Twain nos enseña que la clave de una buena gestión es que los amigos pinten la valla y paguen por el privilegio de hacerlo. En el contexto actual, algunos soberanos han superado este baremo”, afirmó el jefe del Departamento Monetario y Económico del BPI, Claudio Borio, en la presentación del último informe trimestral del organismo.

Borio señaló que esta situación “sin precedentes” es consecuencia de la “agresiva” relajación de la política monetaria de los bancos centrales en sus esfuerzos por cumplir los objetivos de su mandato, principalmente en materia de inflación.

“En un contexto de desplome de los precios del petróleo y crecientes tensiones cambiarias, numerosos bancos centrales de economías avanzadas y emergentes introdujeron nuevos estímulos. El BCE anunció un programa ampliado de compras de activos, más cuantioso y duradero de lo previsto inicialmente por los mercados”, destaca el informe.

En este contexto, Borio destacó que los bancos centrales han demostrado “la porosidad del llamado límite inferior cero de las tasas de interés” y advirtió de que “si este viaje sin precedentes continúa, se podrían estar poniendo a prueba los límites técnicos, económicos, jurídicos e incluso políticos”.

Por este motivo, incidió en que las consecuencias de este escenario de “condiciones inéditas en los mercados de deuda” deben observarse muy de cerca, “pues posiblemente tengan repercusiones significativas en el sistema financiero y más allá”.

Por otro lado, el informe del BPI apunta que las tasas de interés históricamente bajas y las reducidas primas de riesgo llevaron una vez más a los inversores a buscar rentabilidad en activos de mayor riesgo, “disparando los precios de las acciones hacia nuevos récord”.

Asimismo, resalta que la volatilidad en la mayoría de las clases de activos volvió a sus promedios históricos, poniendo fin a un periodo de volatilidad excepcionalmente reducida en los mercados. En concreto, incide en que se disparó en enero en los mercados de materias primas, marcando el fin de la caída de los precios del crudo.

Por su parte, en los mercados de divisas, la volatilidad ha ido en aumento desde mediados de 2014 en respuesta a las divergentes condiciones monetarias, y repuntó aún más en enero al sumarse la relajación monetaria a la presión sobre los tipos de cambio gestionados.

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