La otra cara de la capital alemana

Al otro lado del Muro de Berlín

Un recorrido exprés por la que fue capital de la antigua RDA

Panorámica de la ciudad, con la torre de televisión, de 365 metros, de Alexanderplatz Ver fotogalería
Panorámica de la ciudad, con la torre de televisión, de 365 metros, de Alexanderplatz

Al visitar Berlín resulta difícil pensar que hace no tanto era un territorio dividido en dos mitades muy opuestas. El turista curioso cae en la tentación de comprobar qué diferencias había entre Oeste y Este, y en especial, en observar los resquicios de la que fue mundial capital de la República Democrática de Alemania (RDA).

Una ventaja es que la almendra central de la ciudad forma parte de aquella zona. Empezando desde la puerta de Brandeburgo y siguiendo la avenida Unter den Linden, una de las principales de la ciudad. La zona próxima a Brandeburgo, eso sí, poco tiene que ver con lo que era Berlín Este. De hecho, en apenas una manzana conviven las embajadas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Rusia, además de un buen número de edificios comerciales y de oficinas. En este sentido, la Karl-Marx-Allee sí se mantiene fiel a esos años. Un ancho bulevar con grandes bloques de viviendas al estilo soviético, que nace en la Strasburger Platz hasta la Puerta de Fráncfort, una gran plaza con dos torres gemelas que la destacan.

Pero merece la pena recorrer Unter den Linden hacia la Isla de los Museos, un pequeño terreno sobre el río Spree donde están los cinco grandes museos de la ciudad. Justo al lado se sitúa la catedral de Berlín, objetivo de bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial, y poco más adelante, uno de los museos más visitados de Berlín: el DDR Museum (adultos: 7 euros), que muestra todo tipo de objetos con los que convivían los habitantes de la zona comunista de Berlín así como un recorrido interactivo por el contexto político de la RDA. Tras esta parada, que no lleva más de una hora, y siguiendo por la Karl-Liebknecht-Straße, que da continuidad a Unter den Liden, nos encontrados con la Alexanderplatz, después de haber observado su torre de televisión de 365 metros, el gran símbolo de Berlín Este, durante todo el trayecto. A un lado de la plaza se sitúa el “Ayuntamiento Rojo”, por el color de sus ladrillos, que sirve como sede del Gobierno local, como lo fue durante la RDA.

Guía para el viajero

CÓMO IR. Son muchas las aerolíneas que viajan de forma directa entre los aeropuertos de España y los de Berlín, Tegel y Schönefeld. Quizá lo mejor sea llegar al primero, que está más próximo al centro. Ahí tiene su hub Air Berlín, compañía que oferta vuelos de ida y vuelta desde Madrid a la capital alemana desde 129 euros si el viaje se realiza hasta el 30 de abril. Fuera de esta promoción, los billetes entre ambas capitales se sitúan desde los 135 euros. Un taxi desde Tegel hasta el centro cuesta unos 20 euros. Para planear itinerarios, una buena técnica es la aplicación Citymapper (Adroid e IOS): rápida y con todos los transportes disponibles.

DÓNDE DORMIR. Como correspondea una gran ciudad de Europa, la oferta es bastante amplia y para todos los bolsillos. Una solución intermedia son los hoteles que rodean la estación de ferrocarril de Hauptbahnhof, situada no muy lejos de la puerta de Brandeburgo.

DÓNDE COMER. Desde puestos callejeros a restaurantes de postín, Berlín lo tiene todo. En el Restaurante Nolle encontrará, además de buena y variada cerveza, la típica comida alemana a buen precio: salchichas, sopas, escalope... En Georgenstraße, 203.

El paseo desde la puerta de Brandeburgo hasta Alexanderplatz dura, a paso ligero, algo más de media hora. En alguno de los puestos que encontrará de camino puede probar una currywurst, el plato popular de Berlín: una salchicha troceada y bañada con una salsa de tomate especiada con curry, por unos 4 euros. En Alexanderplatz puede dirigirse hacia la estación de ferrocarril, que dispone tanto de metro como de cercanías, los S-Bahn. Por 6,90 euros se adquiere un billete para todo el día y todos los transportes de Berlín.

Las líneas S5, S7 y S75 llevan hasta la estación de Warschauer Strasse. Allí, bajando hacia el río Spree, encontramos dos puntos importantes. A la derecha, la East Side Gallery: más de un kilómetro de muro que se conserva como galería de arte al aire libre. A la izquierda, el Oberbaumbrücke, un puente que servía como paso fronterizo entre las dos zonas de la ciudad.
Siguiendo el recorrido del río nos topamos con el Treptower Park, uno de los grandes parques de la ciudad. Además de embarcadero, un gran paseo por la orilla del río y explanadas, allí está el imponente Monumento de Guerra Soviético, levantado tras la Segunda Guerra Mundial, el mayor de este tipo en Alemania. Un área de 100.000 metros cuadrados, con placas, representaciones y una gran estatua central, que sirve como homenaje a los 80.000 soldados del Ejército Rojo fallecidos en la conquista de Berlín de 1945. Una espectacular muestra de historia contemporánea, sin pérdida desde la estación de S-Bahn Berlin Treptower Park.

Normas