Esta empresa familiar gana más de 100 millones al año

El secreto de Santalucía para seguir joven a los 92 años

Sede de Seguros Santalucía, en la plaza de España de Madrid.
Sede de Seguros Santalucía, en la plaza de España de Madrid.

La aseguradora Santalucía nació hace 92 años en la pequeña calle coruñesa del mismo nombre. Desde su origen, como una agencia de seguros de enterramiento, la compañía ha recorrido un largo camino hasta convertirse en una gran empresa, con más de 500 trabajadores, beneficios por encima de los 100 millones de euros, unas inversiones que superan los 4.000 millones de euros y un amplio catálogo de productos, que en los últimos meses ha completado con planes de pensiones.

La transformación a lo largo de estas décadas de historia ha sido radical, pero en los últimos años se ha acelerado para adaptarse a una demanda de productos más sofisticados y a unos clientes que cada vez utilizan más su ordenador y su teléfono móvil para relacionarse con el banco o con la aseguradora.

La primera sede social de Santalucía, ya como compañía de seguros, estuvo en la calle Preciados de Madrid –junto la primera tienda de El Corte Inglés–, después pasó a la Gran Vía, hasta recalar en la sede actual, un imponente edificio de la Plaza de España.

Entre las pocas cosas que no han cambiado en este tiempo es su carácter de empresa familiar. De hecho, los actuales propietarios, tres grupos familiares, son herederos de dos familias –los Álvarez y los Díaz–, que tomaron el control de la aseguradora en 1943.

El presidente, Carlos Álvarez Navarro; el consejero delegado, Modesto Álvarez Otero; el secretario del consejo, José Luis Díaz López... representan a unos 20 accionistas, la mayoría emparentados entre sí, siempre alejados de los focos, pero propietarios de una compañía que vale varios miles de millones de euros.

Uno de los secretos del éxito de la compañía, según explicaba ayer el director general, Andrés Romero, durante una conferencia organizada por Esade y Deloitte, es el haber sabido mantener siempre una gestión profesional y nada personalista. “Los accionistas de Santalucía siempre lo han tenido muy claro:no se puede gestionar una aseguradora por medio de la intuición empresarial, sino desde un rigor analítico, técnico y actuarial. Cada decisión que se adopta, tiene una repercusión inmediata en la capitalización y la solvencia de la compañía”.

Romero, la cara visible de la compañía, entró a trabajar como botones con tan solo 15 años y no pertenece a ninguna de las familias accionistas, lo que considera un valor importante para deslindar claramente la gestión de la propiedad.


Tres factores diferenciales

Entre los factores que han contribuido a que una aseguradora con 92 años de historia “mantenga el espíritu de una compañía joven”, Romero destaca la visión a largo plazo, la gestión prudente y la capacidad de innovación.

En el primer punto, el director general de Santalucía recuerda que hay muchas empresas donde los gestores tienen una gran presión por parte de los accionistas para conseguir mejorar los resultados trimestrales o semestrales, lo que puede llevar a adoptar decisiones cortoplacitas. “En una empresa familiar no existe ese problema porque los propietarios tienen como principal objetivo que la compañía perdure y se fortalezca”.

En el segundo punto, la gestión prudente, Romero reconoce que está en el ADN de la mayoría de las aseguradoras, pero no de todas. “Cuando se trata de una empresa familiar, al adoptar decisiones estratégicas hay que poner de acuerdo a varios socios, que suelen adoptar las decisiones por consenso, lo que imprime a las decisiones más pausa”.

Por último, una de las claves que ha distinguido a Santalucía de otros rivales es su capacidad de innovación, de buscar nuevos segmentos, nuevos mercados, de ampliar los canales de comercialización. Una de las últimas apuestas de la compañía es potenciar los productos de previsión social complementaria, desde seguros de vida ahorro a planes de pensiones. El objetivo fijado es duplicar la presencia en el seguro de vida en cinco años. También se han posicionado en iniciativas de transformación digital.

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