Bloquea las propiedades de siete altos cargos venezolanos

Obama ve a Venezuela como un “peligro para la seguridad” de EE UU

Opositores venezolanos participan en una marcha para exigir la inmediata anulación de una norma que permite a la Fuerza Armada el uso de la fuerza "potencialmente mortal" en el control de manifestaciones.
Opositores venezolanos participan en una marcha para exigir la inmediata anulación de una norma que permite a la Fuerza Armada el uso de la fuerza "potencialmente mortal" en el control de manifestaciones.

El presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó hoy que se apliquen las sanciones aprobadas recientemente contra altos cargos venezolanos y declaró la “emergencia nacional” por el “riesgo extraordinario” que, según él, supone la situación de Venezuela para la seguridad de EEUU.

En un decreto, Obama “aplica y amplía” las sanciones algunos ciudadanos venezolanos incluidas en una ley aprobada en diciembre pasado, según explica en un comunicado el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Relaciones diplomáticas, bajo mínimos

La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez, dijo hoy que “pronto” responderán al decreto del presidente de EE UU, Barack Obama, para aplicar y ampliar las sanciones aprobadas recientemente por Washington contra altos cargos venezolanos.

“Nosotros no queremos mezclar las políticas internacionales y pronto daremos a conocer la respuesta de Venezuela sobre el alcance de estas declaraciones”, dijo Rodríguez en una rueda de prensa.

La canciller, que convocó a los medios de comunicación para informar de los resultados de una cumbre de Petrocaribe celebrada el viernes pasado en Caracas, añadió únicamente en referencia a EE UU que Venezuela ha limitado el número de diplomáticos estadounidenses en Caracas, en una decisión de reciprocidad.

En ese sentido, dijo que es “una cifra incorrecta” la de 74 diplomáticos que Washington sostiene que Venezuela tiene acreditados ante el Gobierno de EE UU.

“Conozco cuántos tienen ellos y cuántos tenemos nosotros, pero pronto daremos a conocer por los canales diplomáticos la cifra que corresponde”, señaló la jefa de la diplomacia venezolana.

Por su parte, el Ejecutivo venezolano ha informado de que ha llamado a consultas “de inmediato” a su encargado de negocios en Estados Unidos y diplomático de mayor rango en Washington, Maximilien Sánchez Arveláiz.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció la semana pasada la reducción del centenar de funcionarios diplomáticos de la Embajada de EE UU en Caracas a niveles similares a los 17 que mantiene su Gobierno en Washington.

El Gobierno venezolano también dispuso que se solicite visado a los estadounidenses que visiten el país caribeño y publicó en la Gaceta oficial una resolución que prohíbe la entrada al país de algunos políticos de EE UU, entre ellos el expresidente George W. Bush.

Las relaciones entre Venezuela y EE UU se encuentran bajo mínimos desde que en 2010 ambos países se quedaron sin representación a nivel de embajadores, cuando aún era presidente Hugo Chávez (1999-2013).

En los últimos meses las tensiones se han recrudecido tras las acusaciones por parte de Maduro de que Washington ha apoyado planes golpistas para derrocar a su Gobierno.

“Determino que la situación en Venezuela, incluida la erosión de garantías de derechos humanos por parte del Gobierno de Venezuela, la persecución de oponentes políticos (...) constituyen una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior de EE UU, y declaro una emergencia nacional para tratar esa amenaza”, dice Obama en la orden.

El gobernante cita además como factores que en su opinión justifican su decisión “la restricción de la libertad de expresión, el uso de la violencia, las violaciones de derechos humanos y los abusos en respuesta a protestas antigubernamentales; el arresto arbitrario y detención de manifestantes y la creciente presencia de una corrupción pública significativa”.

La declaración de una “emergencia nacional” es una herramienta con la que cuenta el presidente de EE UU para aplicar sanciones contra un país en determinadas circunstancias y que le permite ir más allá de lo aprobado por el Congreso.

Con este decreto, Obama anuncia la imposición de sanciones a siete altos cargos y exaltos cargos venezolanos, de los que los bienes que pudieran tener en EE UU quedan congelados y se les prohíbe la entrada en el país.

Entre los sancionados se encuentran Gustavo Enrique González López, director general del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), así como el exdirector de Operaciones de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Antonio José Benavides Torres.

La lista la completan Justo José Noguera Pietri, excomandante General de la GNB; Katherine Nayarith Haringhton, fiscal nacional de la Oficina del Ministerio Público; Manuel Eduardo Pérez Urdaneta, director de la Policía Nacional; Manuel Gregorio Bernal Martínez, exdirector General del SEBIN, y Miguel Alcides Vivas Landino, inspector general de las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB).

Hasta ahora, el Gobierno estadounidense no ha hecho pública la lista de sancionados por la ley aprobada por el Congreso en diciembre, por lo que se desconoce si esas siete personas identificadas hoy se encontraban también en el listado del legislativo.

La orden ejecutiva firmada hoy también autoriza al Departamento del Tesoro a imponer más sanciones a aquellos de los que se determine que han promovido acciones o planes “que socaven procesos o instituciones democráticas” o que as juicio de EE UU cometan o hayan cometido violaciones de los derechos humanos en Venezuela, según la Casa Blanca.

Normas