Luces y sombras de su mayor concesión

Hipotecas al alza al calor de un Euribor mínimo

Hipotecas al alza al calor de un Euribor mínimo

El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de confirmar lo que muchos expertos inmobiliarios han venido anticipando, la leve reactivación del mercado inmobiliario que se ha reflejado en la concesión de hipotecas, 202.954 en 2014 o lo que es lo mismo un 1,6% más. Eso sí, sus números no tienen nada que ver con el último año en el que las hipotecas subieron, el 2007, cuando se firmaron 1.238.890 contratos. Tras siete años de crisis, se están concediendo 6 veces menos operaciones.

Si hacemos un análisis comparado. En el año 2007 se hacía sobre un mercado sobrecalentado y volver a estas cifras no es sólo inimaginable sino también muy arriesgado. Pero esta moderación tampoco está exenta de riesgos, porque tan importante es la concesión de hipotecas como la forma en la que se conceden. La realidad es que en 2014 y en lo que llevamos de 2015 la práctica totalidad de las hipotecas concedidas se ha hecho con condiciones muy caras en tipos y obligando en muchos casos a contratar otros productos.

Una bomba de relojería que necesita ser conocida por el cliente

¿Cómo puede un consumidor contratar una hipoteca con tipos tan altos? Sencillamente, las entidades se están beneficiando de la extraordinaria coyuntura actual de tipos mínimos, lo que da como resultado cuotas asequibles. Por ejemplo, para una hipoteca de 150.000 euros a 30 años con un diferencial de Euribor + 1,75% pagaríamos con los tipos del mes de enero 558 euros, una cantidad asumible pero ¿Qué pasará cuando los tipos suban?

Con las “hipotecas bomba” actuales, si el Euribor alcanza el 1%, ya tendríamos una subida del 10% hasta los 612 euros, si alcanza el 2% subiría un 25% hasta los 695 euros y si alcanzar el 3% un 40% hasta los 782 euros. Hipótesis todas más que razonables si tenemos en cuenta que en julio de 2008 alcanzó una cuota del 5,39%.

Contratar de forma inteligente

Con todo ello es necesario que la contratación se haga sopesando muy bien las condiciones. En primer lugar, por supuesto, buscando el menor diferencial posible que ayudará a amortiguar el impacto de la subida de tipos.

En segundo lugar, endeudándonos por mucho menos de lo que podríamos, es decir, que tengamos margen suficiente para que suben las hipotecas podamos pagar las deudas.

En tercer lugar, siempre que sea posible, y más si no puedes deducirte por tu hipoteca (si la has contratado desde enero de 2013), amortizar anticipadamente todo lo posible. Cuanto menos capital tengamos pendiente, también será más reducido el impacto de subida de tipos.

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