Tsipras calificó a España y Portugal como el "eje contra Atenas"

El Ejecutivo niega la acusación de derribo lanzada por Grecia

El primer ministro griego, Alexis Tsipras.
El primer ministro griego, Alexis Tsipras. REUTERS

Guerra de acusaciones. El primer ministro griego, Alexis Tsipras, acusó el sábado a España y a Portugal de formar un “eje contra Atenas” que ha intentado “derribar su gobierno” y hacer fracasar las negociaciones con el Eurogrupo para tratar de reestructurar la deuda del país.  “Nos encontramos con un eje de poderes, liderado por los gobiernos de España y Portugal quienes, por motivos políticos obvios, intentaron llevar al abismo las negociaciones enteras”, ha declarado en un discurso.

“Su plan era, y es, desgastarnos, derribar nuestro Gobierno y llevarlo a una rendición incondicional antes de que nuestro trabajo comenzara a dar su fruto y antes de que el ejemplo de Grecia afectara a otros países, principalmente antes de las elecciones en España”, ha asegurado.

La primera respuesta la recibió del líder conservador griego, Antonis Samaras, que le critió por crear "enemigos imaginarios para justificar sus mentiras y el habernos llevado a este punto muerto”, según recoge el diario 'Kathimerini'. “Debería darle vergüenza”, ha añadido el líder del partido Nueva Democracia y primer ministro hasta el pasado 26 de enero.

Fuentes del Ministerio de Economía han asegurado que “ninguna circunstancia de política interna ha interferido en la posición española en el Eurogrupo” y han negado haber “articulado eje alguno con otros socios”. Mientras que el secretario de Estado para la Unión Europea (UE), Íñigo Méndez de Vigo, respondió que “los problemas de Grecia no se resuelven con declaraciones sino con reformas”. Méndez de Vigo ha instando al líder griego a “ponerse a trabajar”.

 España y Portugal han enviado una carta a la Presidencia de la CE y a la del Consejo Europeo en protesta por las declaraciones realizadas por Tsipras. Si bien, fuentes de Bruselas han asegurado que aún no han recibido la comunicación y no quisieron entrar a comentar las polémticas declaraciones de Tsipras.

 

 

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