Puesta a punto de los balances para 2015

Ranking: las empresas del Ibex que más suben y bajan la deuda

Detalle de una moneda de euro.
Detalle de una moneda de euro. EFE

El desapalancamiento que arrancó cuando estalló la crisis, allá por 2008, continúa. Ese año, las compañías no financieras acumulaban unas deudas netas –créditos y bonos menos tesorería y otros activos líquidos– de más de 220.000 millones de euros. A cierre del pasado ejercicio, el importe no llegaba a los 175.000, gracias a una oleada de ventas de activos, a un férreo control de las inversiones y a varias ampliaciones de capital.

Eso sí, el ritmo de desapalancamiento se ha frenado. Frente a finales de 2013, el descenso es de un casi inapreciable 0,2%. Estefanía Ponte, directora de Análisis de Cortal Consors, indica que el ratio de la deuda financiera neta respecto al beneficio bruto de explotación (ebitda) se ha rebajado, gracias al aumento de este último. Una línea de la cuenta de resultados un poco más baja –y que sí incluye las amortizaciones y las depreciaciones (la del beneficio operativo o ebit)– creció el año pasado más de un 9%.

“El nivel de endeudamiento se ha reducido mucho y es ya bastante razonable, más cercano a las medias históricas. Sin embargo es previsible que el proceso continúe a lo largo de 2015”, señalan desde Sabadell. La mayoría de las constructoras continuó con un desapalancamiento a marchas forzadas. Sacyr, ACS, FCC y Acciona redujeron su deuda neta un 9%, hasta poco más de 20.000 millones de euros. OHL la mantuvo estable y Ferrovial la aumentó un 16%, debido a unas inversiones de cerca de 600 millones –entre las que destaca la adquisición de los aeropuertos de Aberdeen, Glasgow y Southampton– y al efecto negativo del tipo de cambio de algunos de sus pasivos.

Repsol lidera el desapalancamiento, con una rebaja de su deuda financiera neta del 64%, hasta los 1.935 millones. La explicación está en la venta de los bonos argentinos que recibió por la expropiación de YPF y en el traspaso del 11,9% de su exfilial. Eso sí, este año se comprobará en sus cuentas el efecto de la compra de la canadiense Talisman.

Gamesa dio un giro de 180 grados a su balance: pasó de tener una deuda neta de 420 millones a disponer de una caja de 143. Este brusco cambio se debe a la ampliación de capital que ejecutó en septiembre y al incremento de la actividad. El fabricante de aerogeneradores abre la puerta a elevar su deuda en función de “nuevas oportunidades de inversión”. Se compromete en todo caso a que su ratio de deuda neta frente a ebitda no supere las 1,5 veces.

La buena noticia es que los tipos de interés por los suelos permiten una financiación a precios inimaginables para las compañías españolas hace apenas un año.

Gas Natural, Iberdrola, BBVA y Banco Popular, entre otras compañías que forman parte del Ibex, han salido al mercado de capitales en lo que va de año con un éxito rotundo. La compañía gasista, por ejemplo, vendió a inicios de año deuda a 10 años a un interés 1,38%, por debajo del precio al que el propio Tesoro colocaba sus bonos a ese mismo plazo.

Jazztel y Grifols lideraron el ranking de las compañías que más subieron su pasivo, con alzas del 221% y del 55% respectivamente. La primera por las inversiones que necesita para desplegar su red de fibra óptica y la segunda por la adquisición de la división de diagnóstico de Novartis.

Además de Gamesa, otras cuatro compañías del selectivo cerraron el ejercicio con caja neta. Los expertos calculan que Inditex contaba a finales de enero con unos 4.400 millones de liquidez, mientras que las cuentas de Mediaset revelan tesorería neta por 266 millones de euros;las de Técnicas Reunidas, por 664 millones y las de BME, por 205.

 

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