Representa el 52,5% dela demanda de crudo
Camioneros en el País Vasco
Camioneros en el País Vasco

El transporte por carretera se come la mitad del petróleo en España

España es uno de los países de la UE con una mayor tasa de dependencia energética. Según los últimos datos publicados por Eurostat, la oficina de estadística de la Comisión Europea, necesita importar el 70,5% de la energía que consume, muy por encima del 53,2% que marca la media comunitaria.

Esos porcentajes son aún mayores en el caso del petróleo, que representa más del 50% del total del consumo. España apenas produce el 0,2% del crudo que demanda y se ve obligada a importar el resto. Una dependencia que supone una rémora muy importante para el déficit comercial (sin la partida energética habría superávit) y que obliga a gastar más dinero cuando la cotización internacional del crudo se dispara.

Pero, ¿quién es el responsable de ese consumo?. La Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), sociedad de derecho público tutelada por el Ministerio de Industria, ha hecho pública por primera vez la estadística detallada por sectores para identificar quiénes adquieren más petróleo. Yla primera conclusión es que el transporte es el responsable del 65% de la demanda, con un papel protagonista para el transporte por carretera, que consume 24,8 millones de toneladas al año (un 52,5% del total).

A mucha distancia aparece la industria, con 7,4 millones de toneladas. En primer lugar aparecen las empresas ligadas a la química y petroquímica, con 2,6 millones, seguida por minerales no metálicos (1,59 millones) y construcción (1,58 millones).

En tercer lugar figura aparece bajo el epígrafe de otros sectores lo que los hogares representan dentro del consumo total. Frente a la creencia generalizada de que su gasto era muy importante en el conjunto de la economía española apenas llega a 2,6 millones, lo que apenas supone el 5,5% del total. De hecho, las empresas productoras de electricidad consumen 2,58 millones, lo que supone prácticamente el equivalente al consumo de las familias.

Normas
Entra en EL PAÍS