Peter Danckaerts, director de G-Star España y Portugal

“Un vaquero es como el vino, hay que probarlo”

"En un futuro no muy lejano se irá a trabajar en ‘jeans’ y con ‘sneakers", asegura

“Se pueden hacer muchas cosas usando la tecnología. Lo mejor del ‘jean’ está por llegar”

Peter Danckaerts, en una tienda de la marca en la calle Serrano.
Peter Danckaerts, en una tienda de la marca en la calle Serrano.

Belga, de 48 años, Peter Danckaerts rehúye hablar de él mismo ni ofrecer datos sobre su vida profesional y personal. Estudió Derecho y hace 25 años entró a trabajar en la firma holandesa G-Star, creada en 1989, en el departamento de ventas. Lleva 11 años viviendo en España, donde se ha ocupado de implantar la marca, que cuenta con una red de 22 establecimientos y 220 puntos de venta; este año ha abierto una macrotienda en plena calle Serrano de Madrid, en el mismo local donde estaba la tienda de Ferrari, de la mano del grupo de distribución Advanced Retail Proyect. La entrevista se realizó el día de la inauguración oficial. También abrirá una tienda insignia en el paseo de Gracia de Barcelona.

Pregunta. ¿Qué ha encontrado en esta firma para llevar en ella 25 años?

respuesta. Me siento cómodo desde el primer día; también ha coincidido con el auge a nivel europeo de la marca, aunque al principio parecía una misión imposible.

P. ¿Por qué?

“En la tienda de Serrano se gasta un 35% más”

P. ¿La apertura de la tienda de la calle de Serrano es síntoma de que la crisis ya ha pasado?

R. Esta apertura obedece a una apuesta global, a una expansión de la marca. Disponemos de 280 metros cuadrados destinados a la venta, y creemos que es en la calle en la que debemos estar. Desde la ampliación de la vía se han incorporado firmas como Liu Jo, Nike... Serrano es una calle que va a coger más ritmo.

P. ¿Han sido bien acogidos?

R. Estamos teniendo mucha aceptación. No somos alta costura, tenemos un lujo accesible. El consumidor actual compra en Zara, en Gucci, en G-Star... Combina de un sitio y de otro, y esta calle es la que tiene la oferta más variada.

P. ¿Qué tipo de cliente tiene G-Star?

R. Amplio en edad. El jean no entiende de edades. Lo que hemos notado es que en la tienda de Serrano, el tique medio es un 35% más alto que en el resto de España.

P. ¿En estos años de dificultades económicas han tenido que adoptar medidas drásticas?

R. Ha habido que reorganizar el negocio debido al descenso de las ventas. La crisis es una preocupación social y no somos ajenos a ella. Durante los años de bonanza todo era más fácil. En este sector apareció bastante competencia a través de empresas de distribución profesionales; además, se han modificado los hábitos de consumo a través del negocio online. En España, la compra online supone el 5% de la facturación. Hemos desarrollado este canal para que el cliente tenga todas las facilidades, que compre por internet y recoja o cambie la prenda en la tienda.

r. La compañía empieza a despegar a través de un distribuidor, pero el éxito llega cuando cogemos las riendas y decidimos comunicar la filosofía de la empresa. Antes nos presentábamos en tiendas multimarca, pero es a través de la creación de una red de tiendas y de franquicias cuando podemos dar a conocer que somos una marca de denim, una marca conceptual, con filosofía propia.

P. ¿Cuál es la filosofía de G-Star?

r. Se basa en el producto, en coger el denim, con toda la historia que tiene detrás, y transformarlo en algo más moderno, de diseño. Revolucionamos el concepto con Elwood, nuestro pantalón más emblemático [el primer vaquero diseñado en 3D en 1996], que supuso la modernización del jean.

P. ¿Qué otros parámetros sustentan la marca?

r. El tejido. Es como el vino, que evoluciona con el tiempo, el tratamiento del algodón, la manera de tejer, de aplicar el patronaje moderno. Trabajamos con un producto tradicional pero más moderno, aplicamos técnicas más modernas, como aplicaciones de silicona. El producto jean es muy popular, a veces vulgarizado. Otro hito es el raw denim, el tratamiento del producto crudo, sin lavar ni tratar, respetando la esencia del mismo.

P. El pantalón vaquero fue creado en el siglo XIX y popularizado a partir de los años cincuenta. ¿Cómo se mantiene viva esta prenda?

r. Solo es posible con innovación. En nuestro caso fue apostar por un producto premium, al que le dimos accesibilidad a través de un precio democrático [a partir de 99,95 euros]. Hemos revolucionado el jean y le hemos dado su reconocimiento. En los años noventa hubo una guerra de precios, el producto estaba estancado, era un momento en el que había una sobreoferta, era todo gris, y había que revolucionarlo, darle otro contenido.

P. ¿Dónde fabrican los vaqueros?

r. Desde hace 25 años fabricamos en Oriente, en Hong Kong, en Bangladesh y en Italia, aunque en los próximos años comenzaremos a fabricar más en Europa. Buscamos mantener el nivel de calidad en equilibrio con los costes, pero también atendiendo la responsabilidad social y medioambiental.

P. ¿En el mundo del vaquero está todo inventado?

r. No, no está todo inventado, queda mucho por hacer. Es un producto natural, ¿está todo inventado en el mundo del vino? No. Se pueden hacer muchas cosas usando la tecnología. Lo mejor del jean está por llegar.

P. ¿Llegará a ser una prenda bien aceptada en el mundo laboral?

r. Ha cambiado mucho y ya está siendo aceptada. Sobre todo por parte de la generación más joven, que está dando mucha caña. En un futuro no muy lejano se irá a trabajar en jeans y con sneakers [zapatillas]. Es lo que le ha pasado al trench [gabardina] de Burberry, que se ha convertido en una prenda de culto.

P. ¿Existe el vaquero perfecto?

r. En G-Star, sí. Las mujeres parece que tienen más dificultad para encontrarlo, pero en nuestro caso no debe ser así, porque en nuestra web vendemos a más mujeres que hombres. El primer consejo antes de elegir un vaquero es probárselo; esto es como el vino, hay que probarlo para ver si te gusta. Lo segundo, la comodidad y la funcionalidad, pero también el look, el lavado y los detalles.

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