Pilar López Álvarez
Caricatura de Pilar López Álvarez, nueva presidenta de Microsoft España.
Caricatura de Pilar López Álvarez, nueva presidenta de Microsoft España.

Una cosmopolita digital

Esta astorgana de 44 años será presidenta de Microsoft España a partir del 30 de junio

Ha trabajado como directiva de Telefónica en España y en Europa

Microsoft cumplirá en 2016 los 40 años de vida. Y no quiere vivir ninguna crisis de la cuarentena. Por eso, no se la juega a la hora de elegir a aquellos llamados a dirigir sus destinos. Busca a personas muy trabajadoras, serias y con una amplia trayectoria detrás. Criterios que cumple, sin problemas, Pilar López Álvarez, quien sustituirá a partir del 30 de junio de 2015 a María Garaña en la presidencia de su filial española.

A López, nacida en Astorga (León) en 1970, los números la han acompañado desde bien pequeña. Es hija de un gestor de esta hermosa localidad maragata. Su familia dirige la Gestoría López. Tal vez por eso, se decantó por estudiar Administración de Empresas, especialidad en Finanzas. Y tuvo la suerte de poder licenciarse en la madrileña universidad de Icade. Cuentan quienes la conocieron en esa época, entre 1988 y 1993, que se lo tomó muy en serio. Era consciente del privilegio y esfuerzo familiar que suponían esos estudios.

Responsabilidad, capacidad de desempeño y disciplina son cualidades que se repiten al hablar de ella. Y que explican bien su exitosa carrera profesional, desarrollada tanto en España como en Europa y Estados Unidos.

Cosmopolitismo laboral, pero también personal. Viajar es una de sus pasiones, junto con la gastronomía y la naturaleza. Además, ese interés y apertura hacia otras culturas forma parte de su vida cotidiana. Está casada con un economista holandés que desempeña su labor en un banco. Por ello, visita asiduamente el país de los tulipanes. No es el único lugar al que suele desplazarse por placer frecuentemente. Entre sus rumbos habituales también están la Astorga de su infancia y el Reino Unido.

En Londres y en la sureña ciudad de Slough, sede de O2, la filial británica de Telefónica, residen muchas de sus amistades, forjadas en los periodos en los que vivió en ellas. La gran manzana neoyorquina también fue su hogar temporal.

Recién licenciada –solo habían pasado dos meses– la banca internacional de inversión JP Morgan la fichó para su equipo. Los seis años que trabajó con ellos se repartieron entre las sedes de Madrid, Londres y Nueva York.

En 1999 da el salto a Telefónica. Y en este gigante español de las telecomunicaciones lleva desde entonces. A sus oficinas de Madrid acude cada día. Aún quedan casi cinco meses para que asuma su nuevo cargo en Microsoft. Será justo después del cierre del actual ejercicio fiscal de la multinacional estadounidense.

En Telefónica fue escalando poco a poco. Cada vez en puestos de mayor responsabilidad dentro de sus especialidades, la estrategia y el área financiera, especialmente en el negocio de los móviles. Empezó en Madrid en el área de planificación y control. De ahí pasó, en 2001, a la división de móviles y cinco años más tarde ya era jefa de estrategia de Telefónica España.

Solo un año más tarde hacía las maletas. Rumbo a la dirección financiera de la filial británica de la compañía. En este puesto trabajó mano a mano con la por entonces presidenta de la división europea de la operadora, Eva Castillo. El objetivo de esta colaboración, lograr entrar en mercados tan complicados como los de Reino Unido y Alemania.

Tras nueve años de estancia británica, tocó de nuevo mudanza. Vuelta a Madrid. A su último puesto en Telefónica, directora de simplificación global, donde se ha encargado de una difícil tarea: lograr que las operaciones de la compañía en distintos mercados fuesen más sencillas en su ejecución.

Complicados son también los desafíos que le esperan en Microsoft. Y es que no es fácil ganar la batalla al software libre y a la piratería. Su principal cometido será, sin embargo, mantener la cuenta que Telefónica firmo hace unos años con su nueva empresa. Uno de los mayores acuerdos corporativos de la historia de la multinacional tecnológica

Bastante activa en redes sociales (LinkedIn y Facebook), es muy consciente de los riesgos que pueden suponer estas para la intimidad. Sus perfiles no están abiertos para todo el mundo. Solo para amigos, familiares y gente cercana.

Madre de dos gemelos de 12 años, sus fines de semana están dedicados a los entrenamientos y competiciones deportivas de fútbol y rugby de sus hijos. Cuando hay tiempo, disfruta con la lectura de novelas de intrigas o policiacas.

Si hay un dato curioso en su currículo es el de que, además de sus responsabilidades en Telefónica, también sea desde hace dos años consejera independiente de Wolseley. Una empresa especializada en fontanería con 39.000 empleados en todo el mundo.