Editorial

La importancia de la calidad

El sector alimentario es un pilar de la economía. Por eso importa más el desarrollo de la normativa que tiene por objetivo mejorar su actividad y, sobre todo, las relaciones comerciales de las empresas que operan en ese negocio. El Consejo de Ministros, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, aprobó en su última reunión el real decreto que desarrolla parcialmente la ley de medidas para mejorar el funcionamiento de la cadena alimentaria. Es un paso en el desarrollo normativo que intenta corregir desequilibrios en las empresas que operan en este ámbito. Se trata en realidad de la primera vez que se regulan en España las relaciones de la cadena alimentaria “para acabar con las prácticas comerciales abusivas”. Y es algo casi inédito a nivel comunitario. La esperada regulación debe impulsar, antes que nada, la seguridad y la calidad de los productos, pero también la competitividad del sector y corregir desquilibrios de los que solo somos conscientes en los casos conflictivos. El marco regulatorio contempla sanciones importantes, de hasta un millón de euros, contra las prácticas abusivas. Pero lo importante es que atañe a cualquier eslabón que rompa una cadena vital básica. No en vano hay un popular axioma que transciende del ámbito doméstico al social: con la comida no se juega.