Tribuna

La aplicación de las normas antimorosidad

René Descartes, padre de la filosofía moderna, que además de matemático y físico era licenciado en Derecho por la Université de Poitiers, escribió: “Los Estados mejor organizados son los que dictan pocas leyes, pero de rigurosa observancia”. Después de una década desde su promulgación, esta lapidaria máxima no se cumple con la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, de Lucha contra la Morosidad en las Operaciones Comerciales.

A pesar de las sucesivas reformas para reforzar la implementación de la legislación y acotar el plazo máximo de pago a 60 días desde la entrega de los bienes, como fueron las introducidas por la Ley 15/2010, de 5 de julio y la Ley 11/2013, de 26 de julio, de Medidas de Apoyo al Emprendedor (que incorporó a nuestro Derecho interno diversas normas dictadas por la Directiva 2011/7/UE), España no ha conseguido poner en vereda a la morosidad y los plazos de pago en lugar de disminuir han aumentado en 2014. Los plazos de pago se encuentran en torno a los 95 días, muy por encima de la media europea de 46 días e incluso por encima de Grecia, que tiene un periodo medio de pago de 92 días.

En apoyo a esta afirmación tenemos diversos informes. Primero, un estudio sobre la Situación de los plazos de pago en el B2B presentado por Iberinform y Crédito y Caución, reveló que el plazo medio de pago ha aumentado hasta los 95 días. Además, este informe reveló que las pérdidas por incobrables representan el 2,6% de las ventas (mientras que en Europa es del 1,7%). Segundo, el estudio sobre Comportamiento de pagos realizado por Informa D&B, compañía del grupo Cesce, patentizó que el plazo medio es de 94,75 días; y para más inri, ha aumentado 3,45 días. El Índice de riesgo 2014 de Intrum Justitia estableció un plazo medio de pago de 99 días. Asimismo, España sale muy mal parada en el Índice de riesgo 2014, puesto que el rating de riesgo de impago fue de 176, calificación que nos coloca en la categoría de países con un elevadísimo riesgo de morosidad.

Como colofón, tras analizar la información financiera de las entidades con valores admitidos en mercados regulados y de compañías del Ibex 35 publicados por la CNMV, un informe presentado por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM) reveló que el plazo medio de pago de las sociedades no financieras del selectivo asciende a 169 días, casi el triple del plazo máximo que marca la ley. Dicho estudio dio un claro ganador: las empresas del sector de la construcción e inmobiliario, que registran el mayor retraso en la liquidación de sus facturas. El plazo de pago medio de los señores del ladrillo alcanza los 288 días, seguido a cierta distancia por el sector de servicios y comercio, cuyo plazo de pago es de 253 días, y el industrial, con 230 días.

En otro orden de cosas, el insigne jurista Federico de Castro y Bravo expresó en una ocasión la siguiente máxima: “En España, la abundancia de leyes se mitiga con su incumplimiento”. El hecho de que uno de los mejores juristas pronunciara esta mordaz sentencia nos lleva a pensar que estableció una irónica regla no escrita de Derecho: las leyes se publican en el BOE pero luego nadie se encarga de realizar una función coercitiva para asegurar el cumplimiento de la norma jurídica. En efecto, en España las únicas leyes que se cumplen espontáneamente son las leyes de Newton, la ley del mínimo esfuerzo y la ley del embudo.

Por tanto, un punto de vital importancia para combatir la morosidad en la práctica empresarial es la promulgación de un régimen sancionador que penalice el incumplimiento de la ley. Los estudios realizados por la PMcM han llegado a la conclusión de que sin penalizaciones administrativas a las empresas insumisas será imposible conseguir el cumplimiento efectivo de la legislación antimorosidad. Razón por la cual esperamos que la cumbre político-empresarial organizada por la PMcM para el próximo 11 de febrero sirva de catalizador para que nuestros legisladores promulguen un régimen sancionador que penalice el incumplimiento de la ley.

Pere Brachfield es Director de estudios de la PMcM y profesor de EAE Business School