Expertos piden reforzar las instituciones y el crecimiento

Recetas para que el mercado laboral aproveche el tirón

Guillermo de la Dehesa, presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR) de Londres, y el expresidente del Gobierno, Felipe González, en la jornada organizada por la Cadena Ser.
Guillermo de la Dehesa, presidente del Centre for Economic Policy Research (CEPR) de Londres, y el expresidente del Gobierno, Felipe González, en la jornada organizada por la Cadena Ser.

Ni las reformas laborales, ni las políticas de austeridad practicadas por Bruselas y por los Gobiernos españoles, ni otras medidas tomadas en el terreno laboral han conseguido solucionar el grave problema del empleo en España. En esto coincidieron varios expertos del mercado de trabajo a los que se unió el ex presidente del Gobierno, Felipe González, en un debate organizado por la Cadena SER, en el que todos ellos recibieron con mucho escepticismo los datos de paro registrado y afiliación conocidos ayer, que calificaron de malos sin paliativos.

Pero, entonces, sin nada de lo puesto en práctica está funcionando ¿qué soluciones plantean los expertos?

“Hay que pararse a pensar. Nadie está haciendo la reflexión necesaria para saber qué España se quiere tener dentro de diez años. Y solo en función de eso tomar las decisiones necesarias hoy”, insistió en varias ocasiones el ex presidente socialista. Y González fue más allá al precisar que en la actualidad no existe en el panorama electoral “ningún proyecto de política económica” que sirva para diseñar una hoja de ruta y recuperar la actividad y el mercado de trabajo. Es más, defendió la economía de mercado, pero aseguró que le “repugna” que esa defensa se convierta la sociedad en una sociedad puramente de mercado. “Para poner límites a eso hacen falta políticas y cada vez hay menos política”.

Proponen emular las políticas nórdicas  de empleo y acabar con la austeridad

Otras propuestas parecidas derivaron de las quejas que formularon la catedrática de Economía la Universidad del País Vasco e investigadora de Fedea, Sara de la Rica, y el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Madrid, Santos Ruesga. Ambos hicieron hincapié en que se ha producido un intenso proceso de “desinstitucionalización y desregulación del mercado de trabajo” que está propiciando que los visos de recuperación se construyan sobre un modelo productivo similar al de antes de la crisis, “muy vulnerable”, según Ruesga.

Ante esto, De la Rica abogó por “hacer más fuertes las instituciones del mercado laboral”. En concreto, se refirió a emular el sistema de políticas activas diseñado por los países nórdicos en los años noventa. “No se trata de proteger el empleo sino de adaptar a los trabajadores, con formación constante;y orientar de forma efectiva a los parados”, explicó.

No obstante, cualquier reactivación del mercado de trabajo pasa porque la economía crezca lo más vigorosamente posible. En ese punto, la mayoría de los expertos coincidió en que España tiene un margen de maniobra limitado porque la política económica se marca desde Bruselas. Y coincidieron en que la austeridad marcada por la UE ha fracasado. “Hay que dar un giro copernicano a la política económica”, dijo el profesor de Economía de la Universidad Complutense, Fernando Luengo.

Solo uno de los expertos que participó en el debate fue más optimista en este punto. Guillermo de la Dehesa, economista y presidente del Centre for Economic Policy Research, aseguró que “revisar la política económica es muy difícil” porque además de estar dirigida por Bruselas, la crisis que ha sufrido España es la más grave desde 1840, y recomponer eso “llevará tiempo”, advirtió. En este sentido, ensalzó las últimas intervenciones del Banco Central Europeo “porque mejorarán notablemente el consumo y la inversión en 2015 y 2016”, dijo. Otra cosa será que estas mejoras se traduzcan en el terreno microeconómico, “porque no hay instituciones que lo hagan, y con eso tenemos un problema gravísimo”, coincidió.

El expresidente que no se quiere jubilar

“Voy a cumplir 73 años y aún no he pasado por la cuchilla de la jubilación” aseguraba ayer el expresidente del Gobierno socialista, Felipe González, visiblemente orgulloso de seguir en activo a su edad. Es más, aseguró que esta prolongación de la vida laboral debería ser la tónica general para dar respuesta a los problemas de sostentibilidad del sistema de pensiones. Dicha falta de sostenibilidad se debe, según explicó, “a la grave situación del empleo que tenemos y la demografía que nos aplasta”, en referencia al envejecimiento de la población española. Por ello, aseguró que los poderes públicos deberían plantearse como emplear a los jóvenes y parados de larga duración, a la vez que se prolonga la vida laboral de los que ya están en el mercado. De hecho, se mostró firmemente contrario a las teorías de aquellos que abogan por la reducción de jornadas y el reparto del trabajo, algo que denominó como una “utopía regresiva”. Entre el resto de recetas que dió Gonzalez para recuperar el empleo citó la necesidad de vincular “una parte sustancial de los salarios” a la productividad.