La salia de depósitos en enero alcanza los 8.000 millones

S&P coloca en "negativa" la perspectiva de los bancos sistémicos griegos

La agencia de calificación Standard & Poor's (S&P) situó hoy en “negativa” la perspectiva de los cuatros bancos sistémicos griegos, Alpha Bank, Eurobank, Banco Nacional de Grecia y Banco de El Pireo, por considerar que su liquidez corre peligro, tras la salida de depósitos de las últimas semanas.

“Consideramos que la liquidez de los bancos griegos se ha debilitado significativamente durante el últimas semanas debido a las grandes salidas de depósitos y la falta de acceso a los mercados de capitales”, aseguró S&P en su comunicado.

La salida depósitos bancarios de Grecia se ha intensificado sensiblemente en enero y, según estimaciones bancarias citadas por los medios griegos, podrían alcanzar los 8.000 millones de euros.

Para la agencia estos factores han obligado a los bancos griegos, cuya calificación está en CCC+, a aumentar la dependencia del Banco Central Europeo (BCE) para obtener financiación, por lo que advierte de que su calificación puede ser rebajada si “creemos que el apoyo de las autoridades europeas y del BCE a los bancos griegos se ha vuelto menos predecible” o no cumple con los estándares fijados por la agencia.

Según S&P, se espera que estos bancos griegos “puedan tener que recurrir a medidas extraordinarias para obtener liquidez en el futuro”.

La rebaja de la calificación del sector bancario llega tan solo dos días después de que S&P advirtiese de que puede rebajar la nota crediticia de Grecia, actualmente en B/B, debido a la “incertidumbre política” que vive el país desde el nombramiento de Alexis Tsipras como primer ministro.

La disminución de la nota crediticia de Grecia se producirá previsiblemente, de acuerdo con la agencia, si el nuevo Gobierno no logra a corto plazo un acuerdo con los acreedores internacionales.

Una advertencia a la que se han sumado en los últimos días otras agencias de calificación internacionales como Fitch y Moody's.

S&P destacó que la capacidad de los bancos griegos para continuar obteniendo liquidez a través de Mecanismo Europeo de Estabilidad, depende del resultado de las negociaciones entre el nuevo Gobierno y la troika, lo que ahora mismo genera incertidumbre.