Líderes en bonos:Santander, BBVA y Citibank

La deuda híbrida, estrella en 2015

Santander pronostica nuevas emisiones de bonos subordinados

De izquierda a derecha: Germán Escrivá de Romaní, Borja Grande, Natalia Aliño, Gabriel Castellanos, José Antonio de Tomás y Jorge de los Ríos. Ver fotogalería
De izquierda a derecha: Germán Escrivá de Romaní, Borja Grande, Natalia Aliño, Gabriel Castellanos, José Antonio de Tomás y Jorge de los Ríos.

Santander ganó una posición en el ranking de Thomson Reuters y se situó como la primera entidad emisora, con un volumen total de 11.990 millones de euros. Esta cantidad es ligeramente inferior a la que registró el año pasado, 12.422 millones, como también el número de operaciones en las que participó, que pasó de 60 a las 52 con las que cerró el pasado año.

Aun así, la entidad recupera el liderato que perdió en 2013, después de participar en la emisión de bonos de compañías debutantes como Adif, Aldesa, Grupo Antolin, Almirall, Dia o Isolux. Para José Antonio de Tomás, responsable de Financial Solutions & Advisory Iberia, este 2015 también será un año de estrenos, “siempre y cuando las condiciones de mercado acompañen”, puntualiza. Estas se han caracterizado en el último año por unos precios y plazos favorables, “acompañados por una gran liquidez de los inversores europeos de crédito, algo que sin duda ha marcado el favorable desarrollo de las condiciones de emisión”.

Durante 2014 destacaron las emisiones de bonos high yield de Aldesa, OHL, Isolux y Abengoa. Para el portavoz de Santander, esta modalidad se ha demostrado “como una fuente alternativa de financiación a la bancaria” en el sector de las ingenierías y constructoras. Además, resalta las primeras emisiones de Adif y los bonos híbridos de Gas Natural, así como la colocación de los bonos verdes de Iberdrola.

De cara a 2015 no se prevé un cambio drástico que acabe con el renovado apetito inversor hacia España, puesto que “han quedado atrás las dudas sobre la viabilidad y credibilidad de nuestro país”. Para De Tomás, “esto ha favorecido la vuelta del apetito inversor por deuda no solo soberana, sino también corporativa y financiera”, algo que espera se consolide en este ejercicio recién iniciado, en el que la liquidez, gracias a programas como el de compra de activos lanzado por el Banco Central Europeo, no será un problema.

La principal novedad para los próximos meses, según Santander, será el “auge exponencial de la deuda subordinada bancaria”. En el ámbito corporativo, prevé una reactivación de las operaciones de fusiones y adquisiciones que generen “nuevas necesidades de emitir bonos híbridos”, generalmente con periodos de vencimiento más largos y sujetos a los resultados de la compañía. Además, para Santander será importante seguir las consecuencias del programa de compra de deuda del BCE, que puede conllevar la recompra de bonos soberanos, financieros y corporativos, con lo que también se reducirían los diferenciales de deuda soberana.

La entidad también prevé que este año se produzca la reapertura del mercado de titulizaciones, y José Antonio de Tomás no descarta “ver la primera operación española durante este año”. Pero serán la deuda híbrida en las emisiones corporativas y la subordinada en el sector financiero las protagonistas del ejercicio 2015.

Sentados: Juan Isusi, Óscar Álvarez y Reyes Bover. Detrás: Juan Garnica, Pablo Vázquez, Christian Knitzschke, Gianmarco Deiana, Mónica Ferrari, Álvaro Solís, Gideon Gent y Julián Romero.
Sentados: Juan Isusi, Óscar Álvarez y Reyes Bover. Detrás: Juan Garnica, Pablo Vázquez, Christian Knitzschke, Gianmarco Deiana, Mónica Ferrari, Álvaro Solís, Gideon Gent y Julián Romero.

BBVA: Más emisiones, pero a rentabilidades mínimas

La entidad cerró 2014 cayendo a la segunda posición en cuanto a colocación de bonos, con un volumen de 9.462 millones de euros repartidos en 46 operaciones, lo que supone 5.000 millones menos que en el año anterior.

Desde el equipo de DCM de BBVA prevén un año con mayores volúmenes de emisión que en 2014, sobre todo por la mayor actividad de fusiones y adquisiciones en el entorno corporativo y por los mayores requisitos regulatorios en el sector financiero. Los nuevos lanzamientos se caracterizarán por unas rentabilidades absolutas en “mínimos”, apuntan, consecuencia, entre otros factores, de los actuales tipos de interés, también en niveles muy bajos, así como de una extensión de su plazo medio de vencimiento. Los expertos anticipan igualmente una continuidad de la actividad en cédulas hipotecarias, sobre todo en los plazos más largos, favorecidas por la mejora de las calificaciones crediticias, que también beneficiarán al sector público.

Destaca como grandes operaciones de 2014 las emisiones de Telefónica a 15 años y de Repsol a 12, rompiendo la barrera de los diez años. Anticipa para 2015 la entrada de nuevos emisores en la escala inferior de ratings y una mayor actividad en el primer semestre que en el segundo.

Citi: La banca reforzará el balance con colocaciones

Ricardo Gabilondo, responsable de renta fija de Citi.
Ricardo Gabilondo, responsable de renta fija de Citi.

Citi ha irrumpido en 2014 entre las tres entidades con mayor participación en emisiones de bonos. Su volumen de 8.338 millones de euros supone una mejora de cerca de 1.500 millones respecto a 2013, pese a haber participado en 23 operaciones, tres menos que el año anterior.

Para Ricardo Gabilondo, responsable de renta fija de Citi en España, 2014 estuvo marcado por el “resurgir de emisiones de capital subordinado en el sistema financiero”, algo que, en su opinión, ha evolucionado de manera “sorprendente desde 2013”. Entonces, solo hubo una emisión de tipo AT1 y otra de Tier 2, que en 2014 se elevaron a seis.

Gabilondo espera este año que “el volumen de las emisiones de capital subordinado siga aumentando”, a medida que las entidades de crédito refuercen sus balances por las exigencias de capital regulatorio.

En el apartado corporativo, el experto de Citi afirma que las compañías españolas “están en un momento de optimización de coste de la deuda, pero sin mayores necesidades”. La emisión de deuda híbrida para reforzar los balances se ha elevado, algo que seguirá sucediendo “como complemento a financiación de operaciones corporativas”.