Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá

“La alianza con Starwood nos da un gran potencial”

Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá.
Gabriel Escarrer, consejero delegado de Meliá.

La cadena hotelera Meliá desveló ayer sus planes de crecimiento para este año. La empresa prevé abrir 18 establecimientos este año, en Milán, Caracas y Miami (bajo la marca ME), así como otros en Bali, Brasil, París y Doha. Para el consejero delegado de Meliá, Gabriel Escarrer, este ejercicio será “de consolidación y de digerir el crecimiento registrado en los últimos tres años”, aunque prevé realizar una apertura cada tres semanas.

El grupo prevé destinar “alrededor de 100 millones de euros a la rotación de activos este año”, de los que la partida más relevante será la venta de un hotel en Puerto Rico. A finales de 2014, Meliá reconoció conversaciones con Starwood para relanzar su marca Sol a través del traspaso de un lote de establecimientos al fondo de inversión, que la hotelera seguirá gestionando y que según precisó Escarrer la empresa prevé anunciar “en los próximos meses”. El ejecutivo considera que en el segmento vacacional “no hay pan para todos” y que es precisó una segmentación. Para ello, la cadena busca “extrapolar el éxito de la marca Innside a nivel urbano a la marca vacacional Sol”. “Creemos que una vez relanzada la marca Sol puede tener un potencial de crecimiento muy importante y un gran potencial de expansión internacional”, dijo y recordó que “es la marca con la que comenzó mi padre hace 60 años”.

Escarrer aseguró que la empresa seguirá siendo activa en América Latina, el Sudeste Asiático y Oriente Medio, mientras que reducirán su peso de hoteles en propiedad donde tienen una mayor presencia vacacional, como España.

Escarrer avanzó que en las cuentas de 2014 se verá reflejada la “positiva evolución de la empresa hasta septiembre” con un alza del ingreso medio por habitación (revpar) del 12,8%, más influenciado por precio que por ocupación. Unas cifras que se situarán en línea con las previsiones del mercado, según destacó.

El ejecutivo declaró ayer que la empresa “ha capeado el temporal gracias a la diversificación internacional” pero sin olvidarse de elevar su peso en el mercado nacional, donde desde el inicio de la crisis ha abierto 24 hoteles y ha realizado inversiones de más de 450 millones. Escarrer insistió en la necesidad de que el Gobierno no solo tenga entre sus objetivos el aumento de la cifra de llegada de visitantes, sino también el incremento del dinero gastado por ellos, y solicitó al Ejecutivo que lidere la reconversión de zonas turísticas maduras junto con el sector privado.

El empresario aseguró que el inicio del diálogo con EE UU es algo positivo para Cuba, que se está realizando “de forma adecuada y ordenada” y donde ya en los últimos tres años se está registrando “un crecimiento importante en el número de pernoctaciones de estadounidenses en La Habana”. Meliá tiene 27 hoteles en la isla y este año abrirá un establecimiento con 1.157 habitaciones, una muestra de la “apuesta incondicional de la empresa por la isla”.