Editorial

Coches españoles para el mundo

El desempeño en 2014 de la industria automovilística radicada en España es la demostración patente de que la economía ha despertado tras la larga pesadilla de la crisis. La producción de coches ha completado su mejor ejercicio desde 2009 tras crecer un 11%, hasta 2,4 millones de unidades. Una evolución en la que ha sido determinante el buen comportamiento del mercado interior (+18,4%), en el que el aumento de matriculaciones de turismos triplicó la media europea y colocó a España líder en crecimiento entre los principales mercados de la UE. Cierto es que ese buen comportamiento en el interior ha estado impulsado por los recurrentes planes de estímulo a la renovación del parque, PIVE, y de vehículos comerciales, PIMA, pero en el magnífico resultado de la producción han intervenido otros factores. El primero, la fortaleza exportadora, en la que la industria automovilística está a la cabeza en España y que ha hecho que el año pasado se hayan fabricado casi un cuarto de millón de coches más. La gran variedad de modelos hechos aquí, más los nuevos conseguidos por las plantas españolas de sus matrices, han fortalecido el capítulo exportador hasta el punto de que en solo dos años han ganado 30 nuevos destinos compradores, con lo que llegan ya a 120 países. Un acertado camino asfaltado de calidad.