Admite ajustes, pero no despidos masivos

IBM niega que vaya a despedir a más de 100.000 personas

Los inversores dudan sobre la evolución de la compañía, que muestra problemas para crecer.

La empresa acumula ya 11 trimestres consecutivos sin elevar el volumen de negocio.

Ginni Rometty, consejera delegada de IBM.
Ginni Rometty, consejera delegada de IBM.

El gigante tecnológico estadounidense IBM desmintió ayer que vaya a realizar despidos masivos tal y como han publicado algunos medios estadounidenses estos días. Según publicó Forbes la pasada semana, el gigante azul tenía previsto reducir su plantilla en cerca de un 26%, lo que habría afectado a más de 100.000 personas.

La compañía se remitió a los comentarios de sus directivos en la presentación de los resultados del cuarto trimestre, en la que apuntaron que un número más pequeño de trabajadores van a dejar el grupo, dentro de un proceso de reequilibrio, que se ha diseñado para crear nuevos puestos y contratar nuevos empleados con nuevas capacidades.

“IBM no comenta rumores ridículos y carentes de base”, dijo la empresa, añadiendo que si alguien lee la información disponible en sus comunicaciones públicas, verá que la compañía anunció una provisión de 600 millones de dólares (532 millones de euros) como parte de las citadas acciones para reequilibrar la plantilla. “Esto equivale a algunos miles de personas, una fracción muy pequeña frente a lo que se ha publicado”.

La empresa añadió que actualmente está abierto un proceso de contratación como parte del citado proceso de reequilibrio de la plantilla. El gigante azul recordó que en 2014 contrató a 45.000 personas y que la empresa tiene abiertas 15.000 contrataciones en todo el mundo para áreas como el cloud, el análisis, la seguridad, y las tecnologías móviles y de social media.

IBM publicó los resultados del cuarto trimestre, en el que registró una caída de los ingresos del 12% hasta los 24.100 millones de dólares, y un retroceso del 11% en los beneficios, hasta 5.500 millones. La empresa acumula ya 11 trimestres consecutivos sin elevar el volumen de negocio.

Los inversores dudan sobre la evolución de la compañía, que muestra problemas para crecer. Con todo, su consejera delegada, Ginny Rometty, defendió la pasada semana durante la presentación de sus últimos resultados la buena marcha de las áreas estratégicas de la compañía (cloud, analítica y móvil), y avanzó que estas crecerían a doble dígito en el siguiente ejercicio.

IBM, que vendió en 2014 su negocio de semiconductores a GlobalFoundries y el de servicios pequeños a Lenovo, quiere convertirse en uno de los principales proveedores de tecnología en la nube (está haciendo fuertes inversiones en centros de datos), pero la apuesta le está pasando factura, pues se ha visto obligada a sacrificar ganancias en el corto plazo. Sus títulos han caído un 11% en el último año.