El ritmo al que se reduzca la tasa de paro en 2015 será el mejor termómetro

La fórmula para triplicar las previsiones de empleo

La conjunción de objetivos entre Gobierno, agentes sociales y empresarios daría mejores frutos

La fórmula para triplicar las previsiones de empleo

El ritmo al que se reduzca la tasa de paro en 2015 será el mejor termómetro para medir la salud de la recuperación económica. El Gobierno prevé que esta será del 22,9% a finales de año y que se crearán 350.000 nuevos empleos (un aumento del 0,7%). Cálculos más optimistas que los de la Comisión Europea (23,5% de desempleo y 1,1% de incremento de trabajo) y el FMI (23,5% y 0,8%). De momento, la encuesta de población activida (EPA) ha puesto de manifiesto esta semana que 2014 ha sido el mejor año desde que se inciara la crisis, con la creación de 434.000 puestos de trabajo y casi 478.000 desempleados menos.

Pero “una cosa son las perspectivas y otra las expectativas, que pueden modificar algo tan fundamental como las decisiones del consumidor”, subraya Sandalio Gómez, profesor de IESE Business School. “En este momento, hay que cuidar esas decisiones para aprovechar al máximo el círculo virtuoso de crecimiento en el que entramos. Puesto que donde más se ha apreciado la dimensión de la crisis ha sido en las elevadísimas cifras de paro, ahora la obligación de todos –no solo de los gobiernos– es esmerarnos en que las estimaciones de empleo para 2015, no solo se cumplan, sino que se rebasen con creces. Para ello, ciudadanos, agentes sociales, empresarios, y evidentemente, el Ejecutivo, deben empezar a remar en la misma dirección. Tópicos fuera. Que los unos dejen de llamar a todo precariedad, que los otros se olviden de tanta flexibilidad laboral, y que se pueda lograr ese acuerdo base de cuatro patas que ha funcionado en otros países”, sostiene Gómez.

Sin ser la cuadratura del círculo, no parece fácil. Pero el profesor se muestra convencido de que se puede. Con tal alineación “no solo se crearían los 300.000 puestos de trabajo anunciados, sino que incluso se podrían doblar y hasta triplicar”. Por ello insiste: “Es el momento de dar una respuesta seria a las necesidades existentes y olvidarse de esquemas que ya no funcionan. Es crucial analizar lo que no se ha logrado con la reforma laboral y adoptar nuevos conceptos y modelos. Tal vez toca trabajar de otra manera”.

DEDICAR MENOS HORAS

¿Con menores salarios, quizás? El experto reconoce que la devaluación que ha sufrido el mercado laboral es algo difícil de asimilar. “El ajuste tenía que llegar, porque los sueldos, en muchos casos, se habían desorbitado hasta lo insostenible. Tampoco debían caer tanto, así que ahora volverán al alza. Pero al trabajador le asusta, sobre todo si cobrar menos va unido a trabajar más horas. Esto es lo que se debe evitar, la descompensación. Por eso, hay que empezar a considerar el trabajo a tiempo parcial como algo interesante, no peyorativo. Bien regulado, controlado, con los derechos reconocidos, es muy interesante para aquel que quiere conciliar trabajando menos horas”, asegura Gómez.

Precisamente, el incremento de empleos ya registrado corresponde sobre todo a contratos temporales. Porque, en opinión de Juan José Dolado, profesor de Economía del European University Institute, la dualidad del mercado español no se ha reducido como preveía el Gobierno con la reforma laboral, elevando las tasas de conversión de contratos temporales en indefinidos, “y sabemos que la creación y destrucción de empleo es mucho más alta en los contratos temporales”.

Rubén Castro, director nacional de ventas del grupo Adecco, mantiene: “Vivimos el proceso inverso al de 2008, cuando se destruyeron tantos trabajos temporales. Ahora estos están anticipando la mejora de la oferta aboral, algo lógico cuando por las circunstancias económicas las empresas trabajan cada vez más por proyectos y buscan cubrir necesidades puntuales a corto o medio plazo. Los entornos de trabajo son muy cambiantes, hiperflexibles”. Adecco confiesa “un prudente optimismo” para 2015. “Se crearán esos 300.000 empleos anunciados, seguro, pero el porcentaje de desempleo seguirá siendo crítico, y por eso hay que brindar las oportunidades que surjan, pero siempre desde el realismo”, indica Castro.

Con esta intención, el Observatorio para la Innovación en el Empleo (OIE), promovido por la empresa de recursos humanos, se centra en paliar “el desajuste absoluto entre la oferta y la demanda laboral”. Castro se refiere al desfase entre las carreras que se estudian mayoritariamente y aquellas que generan más empleo pero son menos solicitadas. En España, el 50% de los alumnos elige titulaciones de Ciencias Sociales, según datos del Ministerio de Educación, con menos salidas, mientras que titulaciones técnicas muy demandadas, como ingenierías y arquitectura, apenas forman a un 20% del alumnado.

“No podemos permitirnos perder a una generación entera de estudiantes, como está pasando, cuando la cantera de jóvenes es buenísima”, dice el profesor del IESE. “Debemos pararlo ya, y solo puede ser incorporando la formación dual, que combina la teoría con la práctica en empresas. Los contratos de formación y aprendizaje deberían pasar a un 10% del total, al menos. Hay que volver a ese compromiso ventajoso para todos. La sociedad espera gestos más generosos de los empresarios”.

Camaleón, el perfil más demandado

Preferably, chameleon”, porque “el que no sepa inglés, y con un buen nivel, mal lo tiene para incorporarse al mercado laboral en un mundo globalizado”, comenta Luis Pérez, director de relaciones institucionales en Randstad, empresa proveedora de soluciones en recursos humanos. “Y por supuesto, hoy, además, se valoran mucho la adaptabilidad, la capacidad multitarea, pero sin descuidar la especialización, la amplitud de miras, incluyendo la movilidad, las ganas de innovar, el ser proactivo. Es cuestión de actitud más que de aptitud, y más aún en España, un país de servicios, donde turismo y comercio seguirán siendo los motores de contratación”.

Para este directivo, todo trabajador debería procurar “la búsqueda de la excelencia y el compromiso con la marca” como garantía de su propia empleabilidad. “Eso sí, ya sin aceptar tanta exigencia a cualquier precio; una vez tocado fondo, el trabajador debe poner también condiciones”, añade.

Randstad augura un mayor acceso al empleo durante 2015 en los sectores de industria, marketing, tecnologías de la información y la comunicación, y en finanzas.