Las casas en Reino Unido e Irlanda ya se encarecen a ritmo de boom

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El precio de la vivienda en la zona euro se incrementó un 0,5% anual en el tercer trimestre de 2014 (comparado con el mismo trimestre del año anterior), lo que representa un repunte de cinco décimas respecto a lo ocurrido un trimestre antes (cuando se mantuvo invariable en el 0,0%), según las últimas cifras disponibles publicadas ayer por Eurostat. En la Unión Europea (UE) el alza de precios inmobiliarios fue aún más significativa, del 2,3% anual, también sensiblemente mayor que la contabilizada tres meses antes (cuando avanzó el 1,7% anual).

Así, estos datos demuestran que la tendencia es que los ajustes o descuentos en las casas vayan mitigándose cada vez más hasta convertirse en suaves incrementos. Eso es, al menos, lo que las cifras demuestran que está ocurriendo ya en la mayor parte del Viejo Continente.

Prueba de ello es España, ya que según las cifras recogidas por Eurostat, que son las que facilita el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el tercer trimestre del año pasado las casas se encarecieron de promedio un 0,3% respecto a idéntico periodo de 2013 y representó el segundo incremento anual consecutivo, después de que las viviendas se hubieran estado depreciando a tasas del 16% anual en 2012.

No obstante, en paralelo, existen ya países donde comienzan a registrarse revalorizaciones de los inmuebles más propias de etapas de boom como el protagonizado por el mercado inmobiliario a comienzos de este siglo en numerosas naciones (entre ellas España). Es el caso de Irlanda, cuyo incremento anual en el tercer trimestre de 2014 ascendió al 15%, el más elevado de la eurozona y la UE, o el de Reino Unido, cuyos inmuebles se revalorizaron en dicho periodo un 11,7% anual.

Además de estos dos países, que ya vivieron una etapa alcista de precios de las casas a partir de finales de los años noventa, Estonia registró encarecimientos del 13,2%, Letonia, del 11,7% y Suecia, del 10,3%. Se trata de los cinco Estados donde la vivienda se revaloriza ya más del 10% anual, un nivel que para los expertos puede ser indicativo de que se avecina una nueva espiral alcista o burbuja.

Vivienda y PIB

En cualquier caso, lo que sí parece apuntar esta estadística europea de precios de la vivienda es que allí donde las casas ya han remontado la tendencia bajista y comienzan a revalorizarse, aunque sea a ritmos muy suaves, es donde las economías se están recuperando y se vuelve a generar actividad y empleo. Es el caso de España, pero también lo es el del PIB británico y el de Irlanda.

Por el contrario, los países con tasas de variación de los precios inmobiliarios aún en negativo corresponden a economías aún deprimidas. Francia e Italia, segunda y tercera potencias del euro, son los dos ejemplos más claros. El PIB galo se incrementó apenas un 0,4% anual en el tercer timestre de 2014 y los precios de sus casas aún registraron un descenso promedio del 1,2% anual.

El caso de Italia es aún más evidente. Con un PIB todavía en recesión, que registra contracciones de la actividad del 0,5% en términos anuales, sus inmuebles continúan depreciándose a un ritmo del 3,8% anual, más moderado, eso sí, que el registrado tan solo un trimestre antes cuando los pisos se abarataron de promedio un 4,9% anual.

De cómo evolucione la actividad, el empleo y el flujo de crédito en cada uno de los países de la UE dependerá que se consoliden o no las alzas de precios de las casas, advierten los expertos.

Más ventas de pisos, pero sin alzas ‘escandalosas’

En cuanto suenan las alarmas de que otro boom inmobiliario podría estar en ciernes, como es ahora el caso de Reino Unido o Irlanda, expertos e inversores se preguntan hasta qué punto son ciertas esas previsiones y cuál puede ser el efecto contagio si lo hubiere.

Hasta España ha llegado ya ese debate, si bien adaptado a la realidad nacional. Una vez que los precios en buena parte del territorio parecen haberse dado la vuelta y ya registran alzas anuales después de que las casas cuesten hoy lo mismo que en 2003 o aproximadamente un 40% menos que cuando alcanzaron sus valores máximos, la pregunta es: ¿existe riesgo real de repetir los excesos cometidos en el último boom?

El consenso en la actualidad asegura que no, aunque también advierte que siguen existiendo riesgos. En primer lugar, dada la situación de la economía española, “lo previsible es que a corto y medio plazo podamos convivir con cada vez más ventas de viviendas mientras los precios se mantienen con subidas muy suaves”, explica el director general de Sociedad de Tasación, Juan Fernández-Aceytuno.

Esto parece ser el sentir de la mayoría de los analistas que, por el momento, descartarían que vaya a reeditarse un boom como el pasado, cuyo estallido o crac fue de consecuencias letales. “Lo importante es que no se comentan los mismos errores que en el pasado”, asegura un portavoz de una importante entidad bancaria. Y lo dice en alusión a la concesión de crédito, que en ocasiones dio la impresión de que fue casi indiscriminada al calor de los bajos tipos de interés y la abundancia de liquidez. Fuentes del sector promotor insisten en que no creen que la banca vuelva a conceder hipotecas ni otorgue financiación para edificar con tanta alegría. “De hecho, las reglas del juego ya han cambiado”, añaden dichas fuentes.